Con un acumulado del 9,4% hasta marzo, el margen de error para el plan económico oficial es mínimo. El IPC del último mes, que se situó en el 3,4%, dejó al Gobierno frente al desafío de recalibrar sus proyecciones para lo que resta del año.
La pauta inflacionaria del 10,1% fijada por la administración central para todo el 2026 parece haber quedado en el terreno de la expresión de deseos. Los datos oficiales del INDEC revelaron que, en apenas tres meses, la suba de precios ya alcanzó casi la totalidad de ese objetivo, llegando al 9.4%, planteando un escenario de incertidumbre sobre el cumplimiento del programa financiero.
Radiografía de los precios en marzo
El reporte mensual mostró un comportamiento dispar entre los diferentes rubros y regiones, pero con una tendencia persistente al alza:
·Sectores críticos: La Educación fue el motor del incremento mensual con un 12%, un salto propio de la estacionalidad por el comienzo de clases. En la otra vereda, el mantenimiento del hogar fue el rubro que más se moderó, con un incremento de apenas el 1,3%.
·Mapa regional: La inflación no golpeó por igual en todo el territorio. Mientras que el Noreste registró la cifra más alta (4,1%), la Patagonia mostró una dinámica más contenida con un 2,5%.
Proyecciones vs. Realidad
Pese a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) muestra una curva de desaceleración gradual, el desvío acumulado en este primer trimestre es tan pronunciado que obligaría a registrar cifras cercanas al 0% de forma inmediata para no superar el límite anual, algo que el mercado considera poco probable.
De hecho, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que coordina el Banco Central ya anticipa números que exceden con creces el presupuesto oficial.
Aunque las consultoras privadas estiman que abril podría traer un alivio con cifras entre el 2,5% y el 2,7%, el arrastre estadístico ya marca un año de alta complejidad.
El impacto político
El propio presidente Javier Milei no ocultó su descontento ante la cifra de marzo. El objetivo de "inflación cero" para la segunda mitad del año se percibe hoy como una meta lejana, mientras el costo de vida se consolida como el principal foco de tensión para el equipo económico. Con tres cuartas partes del año por delante, la batalla por la estabilidad de precios entra en una fase de definiciones urgentes.
