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La histórica firma Lácteos Verónica atraviesa sus horas más oscuras. Con sus tres plantas de Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi) totalmente inactivas, la empresa ha dejado de procesar materia prima, cesó el pago de salarios y acumula un tendal de deudas que pone en duda su continuidad operativa.

Parálisis productiva y conflicto gremial
Desde hace más de diez días, la elaboración de productos —incluida la leche en polvo que fabricaba para terceros— está en cero. El corte en el suministro de insumos por falta de pago a proveedores y la interrupción de servicios básicos como agua y luz han convertido a las fábricas en estructuras desiertas.

Situación laboral: Los cerca de 700 empleados denuncian semanas de haberes impagos. A pesar de la falta de actividad, los trabajadores mantienen la asistencia a las plantas para evitar un posible vaciamiento de maquinaria.

Protestas: Se espera que el personal se movilice hacia la Capital Federal para visibilizar el conflicto en un contexto de reclamos gremiales nacionales.

El "rojo" financiero: cifras alarmantes
La situación contable de la empresa es crítica. Según registros oficiales del Banco Central (BCRA), la compañía ha entrado en un espiral de incumplimientos financieros:

Cheques rechazados: Acumula 3.877 documentos sin fondos, lo que representa una deuda de aproximadamente $13.600 millones.

Acreedores bancarios: La lista de entidades afectadas incluye a los principales bancos del país (Nación, BBVA, Santander, Galicia, Macro) y diversas financieras de crédito.

Deuda con tamberos: Alrededor de 150 productores santafesinos reclaman pagos atrasados. Se estima que la deuda acumulada solo con este eslabón de la cadena asciende a los 60 millones de dólares.

Incertidumbre y posibles compradores
Mientras la desorientación en la cúpula directiva genera roces constantes con el personal, el mercado observa con atención el destino de los activos de la empresa. Aunque no hay confirmaciones oficiales, el nombre de la firma francesa Savencia (dueña de Milkaut y Santa Rosa) suena como un posible interesado en absorber la estructura productiva.

Por el momento, el futuro de Lácteos Verónica oscila entre una venta de último momento que rescate la producción o la quiebra definitiva de un gigante que supo ser protagonista del sector lácteo nacional.