Imagen

En una conferencia conjunta, los referentes de River y Boca pusieron el foco en la jerarquía del partido. Miniminizaron las quejas sobre el arbitraje y coincidieron en que el mal estado del césped no debe ser una excusa.

Lejos de alimentar las chicanas y el clima de hostilidad previo, Gonzalo Montiel y Leandro Paredes compartieron un espacio de diálogo para descomprimir las tensiones que rodean al duelo más importante del fútbol argentino. Con el arbitraje de Darío Herrera y la calidad del terreno de juego en el centro de las críticas, ambos futbolistas apostaron por la profesionalidad y el respeto.

Equilibrio ante las críticas arbitrales

Frente a los cuestionamientos que circularon desde diversos sectores sobre la terna arbitral, los jugadores marcaron una postura de respaldo institucional:

·El pedido de Montiel: El lateral "Millonario" fue tajante al solicitar que se detengan las especulaciones, exigiendo un mayor margen de respeto hacia la figura del juez principal.

·La mirada de Paredes: El capitán "Xeneize" optó por la desdramatización, descartando cualquier tipo de animosidad en las designaciones y llamando a confiar en la transparencia del proceso.

El campo de juego: Un desafío compartido

El estado del césped del Monumental, visiblemente deteriorado en las últimas imágenes, fue otro punto ineludible. Sin embargo, los protagonistas evitaron utilizarlo como un condicionante externo:
Reconocimiento: Montiel admitió que la superficie no es la ideal y que la falta de fluidez perjudicará la propuesta de ambos planteles.

Adaptación: Paredes reforzó esta idea, señalando que la dificultad será equitativa. Para el volante central, el equipo que logre adaptarse con mayor rapidez a las imperfecciones del suelo será el que logre imponer condiciones.

La mística del encuentro

Más allá de lo técnico, ambos futbolistas coincidieron en que el Superclásico es un hito inigualable en sus trayectorias. Montiel destacó la intensidad emocional de estos cruces, definiéndolos como partidos "trabados" donde la victoria es el único norte.

Para Paredes, este partido justifica su regreso al país: el volante aseguró que la necesidad de competir al máximo nivel y sentir la vibración de un clásico fue el motor principal de su retorno a Boca, calificando la cita como uno de los desafíos más trascendentales que un profesional puede enfrentar.