El equipo de Úbeda empató sin goles ante un Platense que plantó bandera en suelo xeneize. La preocupación crece por las lesiones de Paredes y Ascacíbar. Por otro lado, en el Bosque, Gimnasia y Estudiantes repartieron puntos en un derbi olvidable.
El clima en Brandsen 805 se corta con un cuchillo. En el marco de la quinta fecha de la Zona A del Torneo Apertura, Boca Juniors igualó 0-0 ante Platense, un resultado que profundiza el malestar de una hinchada que despidió al equipo y al entrenador, Claudio Úbeda, bajo una lluvia de silbidos.
Un empate con sabor a poco y mucha enfermería
A pesar de haber generado las situaciones más nítidas, el Xeneize volvió a mostrarse inconexo y falto de ideas para romper el esquema defensivo de los dirigidos por Zunino. Platense, lejos de amedrentarse por el escenario, disputó el encuentro de igual a igual y confirmó por qué hoy supera a Boca en la tabla de posiciones.
Sin embargo, lo más preocupante para Úbeda no es solo el marcador, sino el parte médico. La "ola de lesiones" sumó dos nombres de jerarquía:
Leandro Paredes: Se retiró con hielo en su tobillo derecho.
Santiago Ascacíbar: Salió con una molestia muscular evidente.
Al finalizar el encuentro, Paredes no ocultó su frustración: "Duele hacer este tipo de partido. Tenemos que hacer autocrítica y mejorar muchísimas cosas". En la vereda de enfrente, Juan Ignacio Saborido valoró el punto: "Nos plantamos para ganar, pero es un buen resultado en una cancha difícil".
Lo que viene: Boca tendrá una prueba de fuego el próximo viernes 20 de febrero a las 20:00 cuando reciba a Racing, en lo que podría ser un partido determinante para la continuidad del ciclo de Úbeda.
