En una tarde donde los pronósticos favorecían al local, Argentinos Juniors dio el golpe y se llevó un triunfo valiosísimo frente a River Plate. El único tanto del encuentro llegó a los 35 minutos del primer tiempo, de la mano de un futbolista con una herencia futbolística innegable y un pasado en la institución de Núñez.
Hernán López Muñoz, sobrino-nieto de Diego Armando Maradona, fue el encargado de silenciar el estadio tras una jugada preparada que nació de un tiro de esquina. Luego de una habilitación precisa de Emiliano Viveros, el volante creativo demostró por qué es uno de los talentos más destacados del torneo: control de pecho orientado, un toque sutil para acomodar la pelota y un zurdazo cruzado inalcanzable para el juvenil arquero Santiago Beltrán.
El planteo táctico de Nicolás Diez fue la clave para sostener la ventaja. Argentinos supo replegarse con orden y salir rápido de contra, anulando los circuitos de juego de un River que, a pesar de tener la posesión, careció de profundidad y sorpresa.
