Estudiantes secundarios participaron de la presentación del audiovisual de Agnese Boaretto. La obra recupera lo ocurrido con el conscripto cutralquense para tejerlo con la trama de un personaje ficcional.
NEUQUÉN – En una jornada marcada por la memoria y el lenguaje audiovisual, estudiantes de escuelas secundarias de la capital provincial participaron este lunes de la proyección del cortometraje de ficción "Seis de abril", dirigido por Agnese Boaretto.
Un puente entre el aula y el cine
La actividad educativa, propuesta por el equipo realizador, incluyó un espacio de intercambio posterior a la función. Allí, los jóvenes de 4° a 6° año de nivel medio pudieron repasar instancias del proceso creativo, las particularidades del rodaje en territorio neuquino y los ejes temáticos que aborda la obra. Los encuentros se desarrollaron en dos turnos, a las 9:00 y a las 14:30.
La directora explicó que la iniciativa de compartir este material con adolescentes surgió para que las nuevas generaciones conozcan la historia del servicio militar obligatorio en Argentina, vigente desde 1901 hasta 1994. "Es necesario que sepan que terminó siendo derogado con la muerte de Omar Carrasco y que eso pasó en nuestra provincia", señaló Boaretto, quien también manifestó su preocupación ante posturas que consideran el regreso de la obligatoriedad.
Avant premiere en el cine teatro español
Además de las funciones destinadas a las instituciones educativas, este lunes a las 20:30 se realizó la avant premiere en el Cine Teatro Español, con entrada libre y gratuita. La función vespertina contó con música en vivo a cargo de Ernesto Guevara y un espacio de diálogo con el equipo técnico y artístico del film.
Memoria de un caso que cambió al país
El cortometraje evoca la figura de Omar Carrasco, un soldado conscripto de 18 años que fue asesinado el 6 de marzo de 1994, apenas tres días después de haber ingresado al Grupo de Artillería 161 de Zapala.
Su muerte fue consecuencia de un "baile", término utilizado para denominar los diversos tipos de violencia física y psíquica que los superiores ejercían sobre los jóvenes ingresantes. Lo ocurrido con el conscripto zapalino generó una fuerte reacción social que llevó al entonces presidente, Carlos Menem, a derogar la obligatoriedad del servicio militar en agosto de ese mismo año.
