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La localidad cordobesa de Noetinger, ubicada en el departamento Unión, atraviesa un escenario de profunda preocupación tras confirmarse el despido de 35 operarios de la planta que la firma Metalfor opera en la región. La medida generó un fuerte rechazo social debido a la modalidad empleada por la conducción de la empresa, la cual autorizó al personal a retirarse al mediodía bajo el pretexto de facilitar la visualización del partido de la Selección Argentina para, apenas media hora después, notificarles vía mensaje de texto que debían pasar por el correo a retirar sus respectivos telegramas de despido.


Las cesantías provocaron un impacto inmediato sobre la estructura productiva de la fábrica de Noetinger, que funcionaba principalmente como proveedora de autopartes y componentes para las maquinarias pulverizadoras que la firma ensambla en su sede central de Marcos Juárez. Con esta reducción, la plantilla de la sucursal —que contaba con 146 operarios especializados— sufrió una baja sensible en una comunidad donde este tipo de industrias dinamiza el empleo local.


Cuestionamientos al procedimiento y falta de aval gremial

Los operarios afectados manifestaron su malestar no solo por la sorpresiva desvinculación, sino también por las irregularidades en los accesos al predio fabril al día siguiente y por la falta de un acompañamiento institucional previo. Delegados de los trabajadores señalaron que la firma se encuentra en medio de un procedimiento preventivo de crisis, un marco judicial que en teoría debía garantizar la estabilidad de los puestos de trabajo mientras se dirimían las negociaciones ante las autoridades laborales.

En declaraciones mediáticas, damnificados con más de dos décadas de antigüedad en la compañía tildaron la situación de "durísima" y apuntaron contra la falta de respuestas de los representantes gremiales de la seccional departamental de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), asegurando que no recibieron asesoramiento ni alertas previas sobre la decisión que la patronal terminó ejecutando de forma unilateral.

Crisis en la industria de la maquinaria agrícola

El panorama crítico que enfrenta Metalfor se encuadra en una problemática generalizada que afecta al sector metalmecánico y de la maquinaria agrícola en la provincia de Córdoba. Los despidos en esta planta se suman a esquemas de ajuste similares reportados en firmas competidoras del rubro, como la autopartista Crucianelli, evidenciando una tendencia contractiva en la actividad fabril ligada al campo.

De acuerdo con referentes del sector, las dificultades de la industria nacional de implementos agrícolas persisten a pesar de los rendimientos productivos del sector agropecuario. Entre los principales factores que minan la competitividad de las plantas locales se destacan el incremento sostenido de los costos de producción internos y la presión derivada de la apertura a la importación de maquinaria usada, variables que configuran un escenario complejo para el sostenimiento del empleo registrado en el interior cordobés.