Puede ser una imagen de submarino y texto

El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictó veredicto en el proceso penal por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido el 15 de noviembre de 2017. Por resolución de la mayoría de los magistrados, el ex capitán de navío Claudio Villamide fue condenado a una pena de tres años de prisión de ejecución condicional tras ser hallado responsable de los delitos de estrago culposo agravado por el fallecimiento de los 44 tripulantes e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En contrapartida, los otros tres ex altos mandos de la Armada imputados en la causa —Luis López Mazzeo, Héctor Alonso y Héctor Correa— resultaron absueltos por unanimidad.

La lectura del fallo se concretó este miércoles en Río Gallegos. El presidente del tribunal, Mario Gabriel Reynaldi —quien estuvo acompañado por los jueces Enrique Nicolás Baronetto y Luis Alberto Giménez—, remarcó antes de dar a conocer el dictamen que la resolución se adoptó con absoluta libertad de criterio y sin condicionamientos externos. Los fundamentos técnicos de la sentencia se difundirán formalmente el próximo 21 de agosto, abriendo a partir de esa fecha la instancia para que las partes apelen ante la Cámara Federal de Casación.

La situación del único condenado y los detalles del fallo

Villamide, quien se desempeñaba como titular del Comando de la Fuerza de Submarinos al momento del siniestro y ya había sido destituido de la fuerza por un Consejo de Guerra en 2021, deberá cumplir una serie de pautas de conducta por el plazo de la condena, que incluyen fijar residencia y someterse al control de la Dirección de Asistencia de Ejecución Penal, sumado a una inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la pena.

El eje de la acusación fiscal, sostenida por Gastón Pruzán, radicó en que el exoficial incurrió en negligencias al no ordenar al comandante de la nave, Pedro Fernández, el regreso inmediato a puerto navegando por superficie luego de que se reportara el ingreso de agua en el sector de baterías.

Por otra parte, el tribunal desestimó de forma unánime los cargos contra el contralmirante López Mazzeo (excomandante de Adiestramiento y Alistamiento), el capitán de navío Alonso (exjefe del Estado Mayor del Comando de Submarinos) y el capitán de fragata Correa (exjefe de Operaciones), para quienes la fiscalía había solicitado penas de entre tres y cinco años de prisión. Asimismo, los magistrados declararon nulos los pedidos de las querellas particulares —entre ellas la de Luis Tagliapietra— por fallas formales en la elevación a juicio, y rechazaron la aplicación de normativas de recupero de activos financieros por resultar ajenas a la naturaleza del expediente.

Debate sobre el estado de la nave y las últimas palabras

A lo largo de las más de 30 audiencias del juicio, que incluyeron las declaraciones de unos 90 testigos y especialistas navales, el debate se centró en determinar si las tareas de mantenimiento pendientes en la unidad —como el carenado en dique seco o las pruebas de máxima profundidad— comprometían la seguridad náutica. La mayoría de los informes técnicos incorporados determinaron que el submarino se encontraba operativo al momento de zarpar, avalado por la propia decisión del comandante Fernández tras superar los controles de las 48 horas previas.

Antes de conocerse la sentencia, Villamide hizo uso de sus últimas palabras para ratificar su inocencia y cuestionar el abordaje del Ministerio Público Fiscal, señalando que nunca se le precisó cuál fue la maniobra concreta que generó la pérdida de control de la nave. "Al día de hoy no sabemos por qué se perdió el buque, pero, sin embargo, nos acusan", argumentó, al tiempo que definió el proceso como "un juicio a la institución" y rindió homenaje a la dotación del ARA San Juan manifestando que los tripulantes siempre estuvieron orgullosos de su labor y honraron las tradiciones de la Armada Argentina.