Un inesperado hallazgo ha puesto al descubierto un capítulo olvidado de la historia en el centro de la provincia de Neuquén. Tras el aviso de una vecina del lugar, Marta Edith Huentecol, expertos en arqueología confirmaron la presencia de dos cavernas que albergan valiosas manifestaciones de arte antiguo, ofreciendo nuevas claves sobre los grupos humanos que habitaron la región hace siglos.
Un registro milenario
El equipo de investigación, liderado por la arqueóloga Silvana Quilodrán de la Dirección de Patrimonio Cultural, exploró las cavidades encontrando un escenario arqueológico excepcional. Los relevamientos permitieron identificar:
Arte rupestre policromado: En una de las cuevas, se observan pictografías con una paleta de colores en negro, blanco y rojo.
Grabados en piedra: La segunda estructura presenta petroglifos de gran valor cultural.
Testimonios materiales: El suelo del lugar resguarda herramientas líticas, piezas de cerámica y restos óseos de fauna, elementos fundamentales para reconstruir los modos de vida del pasado.
Hacia un plan de preservación y estudio
Debido a la fragilidad del sitio, las autoridades han enfatizado que el área requiere protocolos estrictos de protección. Con el objetivo de profundizar en el conocimiento de estos hallazgos, se ha programado una agenda de trabajo para los próximos meses.
En este despliegue científico participará el Escuadrón 31 de Montaña de Zapala, junto a especialistas de Patrimonio Cultural. Asimismo, se integrarán equipos audiovisuales y gráficos para documentar cada rincón y objeto, asegurando un registro científico riguroso.
Nota de las autoridades: Desde la Dirección de Patrimonio Cultural instan a la población a actuar con responsabilidad ante cualquier hallazgo similar. Es vital no manipular objetos, no alterar el entorno y notificar de inmediato a los organismos correspondientes para garantizar la integridad del patrimonio histórico.
