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Referentes de Radicalismo Auténtico y el Movimiento Derecho al Futuro mantienen reuniones informales con el gobernador bonaerense. La construcción de una alternativa electoral dependerá de que el mandatario resuelva la interna con La Cámpora y de la propia disputa dentro de la UCR.


A poco más de un año de las elecciones legislativas y con la mirada puesta en las presidenciales de 2027, los despachos de La Plata y los canales de comunicación de la Unión Cívica Radical bonaerense exponen un fuerte movimiento político: el gobernador Axel Kicillof sostiene conversaciones desde hace meses con líneas históricas del radicalismo vinculadas al espacio Radicalismo Auténtico, la corriente interna que fundaron a principios de este año Federico Storani, Juan Manuel Casella y Luis "Changui" Cáceres con el objetivo de posicionarse en la vereda opuesta al modelo de Javier Milei.

Los encuentros con Storani (exministro del Interior de la Alianza) comenzaron en enero de 2026 en la sede del Banco Provincia y sumaron réplicas en La Plata, teniendo al intendente local Julio Alak como mediador habitual. En esas mesas de diálogo se destacaron gestos políticos, como el reconocimiento de Kicillof hacia el rol de la UCR en la CONADEP y el Juicio a las Juntas, además de coincidencias en las críticas al ajuste fiscal libertario y al rol del FMI. El acercamiento quedó expuesto recientemente en un plenario de la Tercera Sección electoral de Radicalismo Auténtico en Almirante Brown, que contó con el respaldo de dirigentes de peso en el peronismo local alineados con la conducción partidaria provincial.

Diagnóstico conjunto y realismo electoral

Según testimonios de integrantes de Radicalismo Auténtico y del Movimiento Derecho al Futuro, el sector coincide en el rechazo a la gestión nacional, a la que acusan de profundizar la dependencia y vulnerar la soberanía del país, identificando al oficialismo como una derecha ligada a las finanzas internacionales y a multimillonarios como Peter Thiel. Desde el ala alfonsinista afirman buscar una propuesta que recupere banderas de inclusión y un Estado presente, aclarando que no descartan la búsqueda del superávit fiscal en tanto no destruya el empleo formal ni la industria local.

En términos de estrategia para 2027, armadores de la Tercera Sección admiten de forma reservada que, aunque Kicillof no represente el ideal del espacio, se consolida como el único dirigente de la oposición competitiva en las encuestas y con un perfil honesto compatible con el pensamiento nacional de la UCR histórica. Bajo este análisis, desechan opciones de una "avenida del medio" integrada por figuras del peronismo disidente y el progresismo, y prevén que gobernadores como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) e Ignacio Torres (Chubut) apostarán primero a sus reelecciones provinciales antes que a una postulación nacional.

Las condiciones del acuerdo: la interna del PJ y las fracturas en la UCR

Los referentes radicales advierten que la concreción de una alianza formal está supeditada a que Kicillof resuelva el conflicto interno con Cristina y Máximo Kirchner. En el radicalismo trazan un paralelo histórico con 1973, interpretando que la expresidenta busca un rol tutelar sobre el gobernador para condicionar su autonomía política. Evalúan que Kicillof comprende este escenario y no planea ceder su margen de maniobra ante el kirchnerismo ortodoxo.

Por último, el sector alineado con el Radicalismo Auténtico mira críticamente a la conducción partidaria provincial que encabeza Maximiliano Abad, acusándola de sostener un fuerte sesgo antiperonista que le impide interpretar el escenario actual y de intentar reflotar la alianza con el PRO con miras a confluir en un pacto con Milei. Los cuestionamientos alcanzan también a intendentes de la UCR del interior de la provincia, señalando que cometen un error al plantear una oposición cerrada al peronismo bonaerense cuando sus liderazgos locales no dependen de la dinámica nacional de cara a las próximas elecciones.