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El líder del PRO viajó a Uruguay junto a un núcleo de hombres de negocios con dos metas claras: estructurar los fondos para su proyecto presidencial y retener la conducción de la Ciudad de Buenos Aires.

El expresidente Mauricio Macri encabezó un encuentro estratégico en la República Oriental del Uruguay con el objetivo de asegurar el respaldo económico necesario para la reestructuración del PRO y el financiamiento de sus próximas metas electorales. La reunión reservada contó con la participación de figuras de peso del ámbito corporativo, entre los que destacó el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín.

De acuerdo con datos sobre el cónclave, el exmandatario arribó a la ciudad de Colonia a bordo de un vuelo privado que despegó desde el aeródromo de San Fernando. En la aeronave viajó acompañado por el titular de la Droguería Suizo Argentina —firma salpicada recientemente por irregularidades ligadas a presuntos retornos en la ANDIS—, además de otros referentes del sector privado. Una vez en territorio uruguayo, se acopló Galperín, quien mantiene fijada su residencia fiscal en el vecino país.

El listado de los asistentes al encuentro

La comitiva que acompañó a Macri en el territorio oriental estuvo integrada por un círculo de empresarios con históricos vínculos políticos y familiares:

·Ignacio Sáenz Valiente: Reconocido hombre de negocios que registrase sociedades previas con Fabio Calcaterra, primo del exjefe de Estado, dentro de la estructura del Banco Interfinanzas.

·Gabriel Sánchez Catena: Empresario vinculado al desarrollo del sector tecnológico y fintech.

·Eduardo Bastitta Harriet: Fundador y CEO de la firma Plaza Logística. Bastitta Harriet mantiene una estrecha relación personal tanto con Macri como con Galperín, y cuenta con el antecedente de haber coordinado los fondos para la fiscalización del balotaje presidencial de 2023, una pieza clave en el acuerdo que facilitó el acceso de Javier Milei a la Casa Rosada.

Financiamiento nacional y el futuro de la Capital

El temario de la cumbre en Colonia giró en torno a dos ejes prioritarios para la conducción del partido. El punto más relevante consistió en el diseño de la ingeniería de recaudación de fondos para solventar el despliegue territorial de la campaña electoral. En los ámbitos partidarios señalan que Macri se muestra cada vez más predispuesto a competir por el sillón de Rivadavia, bajo la hipótesis política de que el actual proceso libertario funcionará como una transición que le permitirá postularse como el garante y continuador de las reformas económicas vigentes.

El segundo punto en debate abordó una de las máximas preocupaciones del exmandatario: la preservación de la hegemonía del PRO en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Durante las deliberaciones se analizaron diferentes estrategias electorales para defender el bastión porteño, un distrito que el espacio amarillo aspira a retener más allá de cumplir dos décadas ininterrumpidas de gestión.