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El plan inicial contempla la llegada de cuatro aeronaves usadas con el objetivo de restaurar la capacidad operativa perdida tras la baja de los históricos Puma. Se evalúa un valor superior a los dos millones de dólares por unidad.
En el marco de las actividades oficiales por el 216° aniversario del Ejército Argentino, las Fuerzas Armadas ratificaron la decisión de avanzar en las negociaciones con Washington para reincorporar aeronaves de transporte pesado a su flota. Específicamente, el plan prevé la adquisición de helicópteros UH-60 Black Hawk que actualmente forman parte del inventario militar de los Estados Unidos.
La hoja de ruta contempla una partida inicial de cuatro unidades, con la proyección a mediano plazo de expandir la dotación hasta alcanzar un total de diez aparatos. El anuncio formal estuvo a cargo del Jefe del Estado Mayor General de la fuerza, el teniente general Oscar Santiago Zarich. Con esta medida, el arma busca saldar el bache logístico que dejó la desprogramación de los sistemas de transporte Puma y Super Puma, retirados de la actividad activa hace ya varios años. De acuerdo con estimaciones del sector, el costo de estas aeronaves de segunda mano superará los dos millones de dólares por unidad.
Reconversión tecnológica y convenios estratégicos
Durante su discurso, el teniente general Zarich analizó las demandas del escenario geopolítico contemporáneo:
"En un entorno desafiante de alta competencia, donde el poder duro vuelve a consolidarse, el Ejército Argentino avanza en un proceso de transformación orientado a consolidar una fuerza moderna y flexible, preparada para el siglo 21."
El jefe militar remarcó que variables como la inteligencia artificial, la velocidad de los flujos de información y los dispositivos no tripulados modificaron de raíz la doctrina militar global. En esa línea, fundamentó la necesidad de revisar los paradigmas internos del arma y ratificó que la institución ya marcha hacia la actualización de sus capacidades mediante convenios específicos que involucran el programa de tanques TAM 2C, los vehículos blindados Stryker, los helicópteros Black Hawk y modernos dispositivos de defensa anti drones.
El excedente de la flota norteamericana como oportunidad
La viabilidad de la operación técnica se apoya en una reconfiguración interna que llevan adelante las fuerzas estadounidenses. Según reportes del portal especializado Zona Militar, tanto la Aviación del Ejército de los Estados Unidos como la Guardia Nacional de ese país transitan una reorganización estructural que contempla el retiro programado de al menos 200 unidades Black Hawk durante el transcurso del año 2026.
Este recorte presupuestario y operativo en el país norteamericano configura una ventana de oportunidad para la Argentina, abriendo la posibilidad de pactar una transferencia directa de material. Aunque las unidades negociadas corresponden a la variante UH-60L —que no representa el estándar más reciente del modelo—, se consolidan como la alternativa más accesible en el corto plazo, exceptuando las versiones más antiguas (UH-60A). La adquisición de plataformas de fábrica, tales como el UH-60M o el S70i (este último evaluado previamente por técnicos locales), demandaría presupuestos marcadamente superiores.
Equipamiento técnico, plazos y el rol de Israel
El plan de las Fuerzas Armadas no se limita a la compra de las células aéreas, sino que incluye el aprovisionamiento de sistemas de armamento compatibles y programas de capacitación especializada para los pilotos y mecánicos locales. La meta del Ministerio de Defensa es lograr que las primeras unidades arriben a las bases argentinas antes del cierre del año en curso.
Por sus características de diseño, estas aeronaves ofrecen una amplia versatilidad operativa que excede el combate directo. El Gobierno proyecta utilizarlas en tareas de búsqueda y rescate, evacuaciones sanitarias, guerra electrónica, operaciones de fuerzas especiales y patrullaje antisubmarino.
Los aparatos en consideración forman parte de un remanente de 51 unidades UH-60L que la Armada de los Estados Unidos resolvió desafectar del servicio activo. Este lote excedente se canalizará a través de las ventanillas de asistencia y enajenación de material de defensa que administra el Pentágono. Por último, trascendió que los helicópteros asignados a la Argentina serán sometidos a un proceso de modernización tecnológica en sus sistemas de aviónica, tareas que quedarán bajo la responsabilidad de la corporación de defensa israelí Elbit Systems.
