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El manejo de la caja presupuestaria por parte de la administración de Javier Milei durante el primer cuatrimestre del año expuso una marcada estrategia de premios y castigos económicos hacia las provincias, condicionada por el nivel de alineamiento político con la agenda de ajuste fiscal de la Casa Rosada. De acuerdo con los datos oficiales analizados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el volumen total de las transferencias nacionales dirigidas a los estados subnacionales sufrió una contracción del 38,5% en términos reales en comparación con el mismo período del año anterior.

La fisonomía de este recorte generalizado se explica fundamentalmente por el desplome del 83,7% en los envíos destinados a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en el marco de la Medida Cautelar de la Corte Suprema de Justicia por el traspaso de las funciones de seguridad. Sin embargo, al margen de ese ítem, el resto de las transferencias a las provincias experimentó un incremento global del 42,5%. La composición de estos giros demuestra el congelamiento casi total de la obra pública: el 95% del dinero enviado correspondió a gastos corrientes, mientras que apenas un marginal 5% se imputó como transferencias de capital para inversión en infraestructura.

La radiografía de los programas principales

Según detalla el informe técnico de la OPC, la distribución de los recursos no automáticos durante el primer cuatrimestre se concentró casi de manera exclusiva (un 89% del total) en cinco programas específicos de la administración central:

·Plan Nacional de Alfabetización: concentró el 25,8% de los fondos totales.

·Aportes del Tesoro Nacional (ATN): representó el 23,1% del reparto, canalizado a través del Ministerio del Interior que encabeza Diego Santilli.

·Cumplimiento de Medida Cautelar (CABA): significó el 16,6% de la masa de recursos.

·Cajas Previsionales Provinciales: absorbió el 12,8% de los envíos.

·Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas: representó el 10,5% restante.

Las jurisdicciones beneficiadas por la "billetera" nacional

El desagregado provincial del informe funciona como un mapa político de las conveniencias fiscales mutuas entre los mandatarios locales y el Poder Ejecutivo Nacional. En el lote de los distritos más favorecidos en términos reales interanuales se destacaron los siguientes casos:

·La Pampa: Bajo la conducción de Sergio Ziliotto, registró una suba exponencial en sus ingresos corrientes del 3600% interanual, sumando $21.664 millones. Este fuerte repunte obedeció a que $20.000 millones fueron transferidos para sanear el déficit de su caja previsional.

·Catamarca: La gestión de Raúl Jalil percibió $13.096 millones en gastos corrientes, marcando un alza real del 765% en la comparación interanual, concentrada fuertemente entre marzo y abril. El territorio norteño recibió $6500 millones mediante ATN, casi $5000 millones en el rubro "otros" y se posicionó como una de las pocas provincias beneficiadas con transferencias de capital, acumulando $4812 millones en el bimestre.

·Corrientes: El distrito gobernado por Juan Pablo Valdés sumó $22.548 millones, lo que implicó un crecimiento real del 214%. La asistencia estatal incluyó $14.000 millones en Aportes del Tesoro y unos $4000 millones destinados a financiar su caja previsional, un ítem que el año anterior no había recibido partidas.

·Entre Ríos: La provincia captó $43.993 millones corrientes frente a un crédito original de $39.000 millones, sellando una suba real del 125%. La administración central inyectó $24.000 millones para el sistema de pensiones local (que venía con ejecución cero), $10.000 millones vía ATN y $7800 millones por el programa de alfabetización.

·Mendoza: El gobierno de Alfredo Cornejo cosechó $19.327 millones, anotando una suba real del 92% interanual. Los despachos mendocinos se nutrieron de $14.700 millones por ATN, $1500 millones en "otros" y $713 millones correspondientes a fondos de capital girados en abril.

Recortes y postergaciones en los distritos opositores

En la otra vereda, las provincias administradas por mandatarios con perfil netamente opositor sufrieron fuertes mermas en los giros discrecionales o quedaron excluidas de los mecanismos de asistencia de emergencia como los ATN.

La Rioja, comandada por Ricardo Quintela, percibió apenas $1600 millones en el primer cuatrimestre, reflejando una caída real del 72% interanual, donde más de $1000 millones provinieron exclusivamente de políticas socioeducativas y apenas $49 millones llegaron a través de ATN. Tierra del Fuego, bajo el mando de Gustavo Melella, experimentó una baja real del 58% tras recibir solo $1218 millones. Por su parte, la Formosa de Gildo Insfrán debió resignarse a una contracción del 8,68% en términos reales, con ingresos por $3199 millones, de los cuales $668 millones fueron transferencias de capital en marzo y apenas $58 millones correspondieron a ATN.

Finalmente, el caso de la provincia de Buenos Aires exhibió una dinámica particular. Si bien la gestión de Axel Kicillof sumó un total de $115.000 millones en transferencias corrientes —un alza interanual real del 24,4%—, la administración bonaerense quedó completamente marginada del reparto de fondos de ATN.

El grueso del financiamiento que sostuvo en pie los números de la provincia más poblada del país se justificó por la vía de la asignación del Plan Nacional de Alfabetización, que aportó un total de $78.200 millones a las arcas de Buenos Aires.