El grave episodio ocurrió en el patio de la escuela primaria 348 de Neuquén capital. La madre de la víctima radicó la denuncia ante las autoridades policiales tras enterarse de la agresión física y el amedrentamiento sufrido por su hijo el día miércoles pasado. Hoy la madre llevó su caso al CPE.
Un hecho de violencia escolar y portación de arma blanca afectó a la comunidad educativa. La madre de un menor de 11 años radicó una denuncia penal ante la Policía de la Provincia tras constatar que su hijo fue agredido físicamente y amenazado con un cuchillo de manera directa en el cuello por parte de un compañero de aula, en pleno horario de recreo.
Ataque en el recreo y amenazas
El suceso se desencadenó en el establecimiento de nivel primario, cuando la denunciante fue convocada de urgencia por los directivos de la institución, quienes le informaron que su hijo, había protagonizado un "inconveniente". Al arribar al colegio y entrevistarse directamente con el menor, la mamá constató la gravedad de la situación.
Según consta en el acta policial, el niño relató que minutos antes, durante la clase de Educación Física, cruzó un saludo con un compañero de curso de 6° grado "A". En ese instante, la víctima notó un objeto inusualmente rígido en el brazo de su compañero, por lo que procedió a preguntarle de qué se trataba. Ante la insistencia, el menor exhibió un arma blanca y le advirtió de manera tajante que guardara absoluto silencio.
Violencia explícita y pedido de medidas
Lejos de tratarse de una simple disputa o juego infantil, la situación escaló a niveles críticos durante el período del recreo. De acuerdo al testimonio formalizado, el agresor arrastró a la víctima hacia una zona apartada del patio común, en cercanías de un árbol y lejos de la mirada del resto de los alumnos.
Allí, el alumno portador del arma le propinó un fuerte golpe de puño directo en el pecho. De forma inmediata, extrajo el cuchillo y se lo colocó firmemente sobre el cuello del menor, según consta en la denuncia.
Si bien la presentación policial detalla que la acción afortunadamente no provocó heridas físicas visibles ni cortes de gravedad, el amedrentamiento incluyó amenazas explícitas de represalias contra su integridad si la víctima decidía romper el silencio y dar aviso a las autoridades del establecimiento o a sus progenitores.
Una vez que el cuerpo directivo de la institución escolar tomó conocimiento formal de los hechos y de la presencia de la presunta arma blanca en las instalaciones, se dio aviso inmediato a los tutores legales. La madre de la víctima decidió presentarse de forma inmediata ante los funcionarios policiales actuantes para radicar el escrito formal, solicitando con carácter de urgencia la intervención de los organismos competentes y la aplicación de estrictas medidas sobre esta situación para garantizar la integridad psicológica y física de su hijo dentro del ámbito escolar.
