Un impactante operativo de seguridad derivó en una profunda controversia y preocupación comunitaria en la localidad de San Patricio del Chañar. Un hombre de aproximadamente 30 años, que atravesaba una severa crisis de salud mental y se autolesionaba en lo alto de su vivienda, terminó cayendo al vacío desde unos cinco metros de altura luego de que un efectivo policial lo atrapara arrojándole un lazo con una soga. El procedimiento, registrado en video por los vecinos, encendió las alarmas sobre la falta de protocolos sanitarios y de contención ante este tipo de emergencias en la región.
El episodio se desencadenó este domingo alrededor de las 8 de la mañana en un domicilio ubicado sobre la calle Arrayanes. El joven se había trepado a la estructura que resguarda el tanque de agua de su casa y, en medio de un absoluto silencio, comenzó a infligirse cortes en distintas partes del cuerpo a la vista del vecindario. La alarmante situación motivó el llamado a las fuerzas de seguridad, que arribaron al lugar con un despliegue de al menos diez efectivos.
Negociación frustrada, amenazas y máxima tensión en las alturas
A medida que el personal policial rodeaba la propiedad e insistía para que descendiera, el estado de alteración del hombre se agudizó de forma dramática. Se quitó la remera y se paró sobre la estructura, balanceándose peligrosamente a cinco metros de altura. La tensión escaló cuando dos uniformados se subieron al techo de chapa de la vivienda y un tercer efectivo se sumó al perímetro elevado para acortar distancias.
Al verse acorralado, el joven comenzó a proferir gritos desesperados condicionando su integridad física a la retirada de los agentes: “Que se bajen ellos, que se bajen o sino me degüello”, exclamó en evidente pérdida de su estabilidad emocional. A pesar de los ruegos de la víctima y de las advertencias de que continuaría lastimándose, los policías persistieron en el techo. En el lugar también intervino un allegado de civil que intentaba mediar llamándolo por su apodo, coordinando sin éxito que el joven ingresara a la casa a cambio de que la Policía se retirara del sector.
Durante toda la primera fase del crítico escenario, los registros vecinales expusieron una preocupante falencia: no se constató en los alrededores la presencia de ambulancias, médicos o personal especializado en salud mental para coordinar un protocolo de disuasión. En su lugar, un grupo de agentes en la calle improvisó el sostén de una lona similar a una cama elástica, mientras otro efectivo apoyaba una escalera contra el tanque y solicitaba que le alcanzaran una soga desde el suelo.
Ante el último grito de auxilio del hombre, quien exigió de forma tajante: “Que se bajen los tres sino me largo”, uno de los policías formó un lazo con la cuerda obtenida. Tras un primer intento fallido donde la víctima llegó a pedirle que retirara el elemento, el uniformado arrojó la soga por segunda vez, logrando sujetarlo de forma imprevista alrededor de la cintura.
El desenlace fue inmediato y violento. El agente efectuó un fuerte tirón que provocó que el hombre perdiera la estabilidad por completo y cayera hacia un costado, desmoronándose junto con la propia estructura del tanque de agua que se desplomó al vacío. Una vez en el suelo, las fuerzas de seguridad procedieron a su rápida aprehensión.
De acuerdo con las informaciones recabadas con posterioridad al hecho, los equipos de Salud Pública se presentaron en la vivienda recién una vez concluida la maniobra de fuerza. El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Alicia Muñiz de San Patricio del Chañar, establecimiento donde permanece internado bajo evaluación médica y psiquiátrica debido a las heridas autoinfligidas y al impacto de la caída.
El violento operativo policial despertó el rechazo de diversos sectores sociales y profundizó los debates en el Concejo Deliberante local, donde ya se venían desarrollando reuniones urgentes a raíz de un alarmante incremento en los índices de suicidios dentro de la comunidad.
En este contexto de sensibilización, y coincidiendo con los actos oficiales por el 52° aniversario de San Patricio del Chañar, las autoridades municipales y provinciales anunciaron una serie de medidas de fondo para intentar revertir la desatención sanitaria en la localidad. Con el acompañamiento de intendentes de la región y firmas privadas, se suscribieron convenios para la ejecución de obras clave, destacándose entre los anuncios oficiales la edificación de un Salón de Usos Múltiples (SUM) destinado específicamente al área de salud mental, junto con una partida presupuestaria para el reequipamiento integral del hospital local.
