Matías Herrera, director de Medioambiente de Plaza Huincul, explicó que detectaron a unas 30 personas realizando quemas para sacar el cobre, por ejemplo. Además, aseguró que en dos semanas se concretará el cierre definitivo del vaciadero a cielo abierto y se ordenará la actividad en el lugar.

El humo y el intenso olor a quemado que afectaron en las últimas horas a los barrios Altos del Sur y Pueblo Nuevo en Plaza Huincul, así como al sector 25 de Mayo en Cutral Co, encendieron las alarmas de los vecinos. En diálogo con este medio, el director de Medioambiente de Plaza Huincul, Matías Herrera, confirmó el origen de la problemática y adelantó las medidas urgentes que se están tomando.

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"Tenemos detectado que se generan focos de incendios en el lugar y esto es parte del programa que se está realizando con respecto al cierre del basurero de la ciudad", señaló Herrera. El funcionario explicó que el municipio llevó a cabo un relevamiento social para identificar a los recirculadores informales que frecuentan el predio, conocer sus núcleos familiares y entender qué materiales buscan.
El impacto de la crisis en el reciclaje

De acuerdo con el relevamiento, se identificaron a 30 personas que asisten al basurero para subsistir. Sin embargo, el funcionario detalló una particularidad: "Nos dimos cuenta de que, de las 30 personas, solamente hay 5 vecinos de Plaza Huincul. El resto de las 25 personas son de otras localidades vecinas y aledañas".

Herrera vinculó de manera directa el incremento de las quemas con la situación económica nacional y la apertura de las importaciones, factores que desplomaron el valor de los materiales tradicionales. "El precio del cartón bajó muchísimo y ya no es rentable para la gente. Entonces comenzaron a centrarse en buscar todo lo que es bronce, cobre y metales como aluminio", describió.

Para obtener estos metales, los recicladores generan incendios a última hora de la tarde o a la mañana temprano, y regresan al día siguiente para retirar el cobre y el bronce de entre las cenizas. Ante esto, el director reconoció las limitaciones punitivas del área: "La herramienta que tengo es la multa, pero es difícil aplicar ese control porque es gente que lógicamente no tiene forma de pagarla ni hay forma de cobrarla".
El factor climático y el cierre definitivo

Respecto a cómo llegó el humo a los cascos urbanos, Herrera analizó la incidencia del clima local. Explicó que el viento predominante en la zona suele provenir de Zapala (del oeste), lo que habitualmente arrastra el humo hacia el sector de Chacras o el barrio Otaño. Sin embargo, el cambio en la dirección del viento hacia el sud-sudeste registrado en las últimas horas empujó las columnas de humo directamente hacia los barrios afectados de ambas ciudades.

A pesar de la coyuntura, el funcionario destacó que se está a las puertas de una solución histórica para la localidad. "Estamos a dos semanas de cerrar el basurero a cielo abierto y de comenzar a transitar una nueva etapa de gestión de residuos. Estamos hablando de un basurero que está abierto desde el año 1970 y que jamás tuvo una intervención fuerte del Estado", enfatizó.

Finalmente, Herrera transmitió tranquilidad a los recuperadores locales y señaló que la vorágine de las quemas actuales se debe, en parte, a la ansiedad por el cierre inminente. "Les explicamos que el predio va a estar abierto para los vecinos de Huincul, y que los recirculadores informales van a poder acceder a recuperar materiales de forma ordenada. Ya no lo harán en la basura o en la fosa de rechazo, sino en un punto de transferencia que estamos generando en el lugar", concluyó.