La emblemática fabricante de sanitarios reportó un fuerte rojo en sus estados financieros presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). Los costos en alza frente a precios que no logran convalidar la inflación erosionaron de forma crítica sus márgenes de ganancia.
El complejo escenario que atraviesa la industria de la edificación y las refacciones en el país se trasladó de lleno al balance de uno de sus principales referentes. Ferrum, la histórica compañía de artículos sanitarios fundada en 1911, expuso un severo deterioro en su rendimiento financiero al cierre del primer trimestre de 2026, funcionando como un claro termómetro de la crisis sectorial.
De acuerdo con la documentación enviada a las autoridades reguladoras del mercado, la firma registró una pérdida neta de $13.590 millones en el período finalizado el 31 de marzo. La cifra enciende alarmas al compararse con el rojo de $1.540 millones anotado en el mismo tramo de 2025, lo que representa un incremento del desequilibrio financiero cercano al 800% interanual.
Las razones de un contexto adverso
La compañía con bases fabriles en Avellaneda y Pilar se encuentra atrapada por una doble tenaza macroeconómica. Por un lado, la suspensión casi total de los proyectos de infraestructura y obra pública por parte del Estado recortó una de sus principales fuentes de demanda a gran escala. Por el otro, el estancamiento del consumo privado y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares paralizaron las pequeñas reformas residenciales, que históricamente amortiguaban las caídas del sector.
A pesar de haber logrado un incremento en el volumen físico de despachos, la facturación total acumulada por ventas hasta marzo retrocedió un 5%, ubicándose en $92.138 millones frente a los más de $97.038 millones del ciclo previo. Esta reducción se explica por la necesidad de resignar precios de venta en un entorno altamente competitivo y afectado por productos importados.
Asimismo, los resultados financieros también profundizaron su tendencia negativa, arrojando un saldo desfavorable de $2.837 millones (frente a los $1.702 millones anteriores), como consecuencia directa de un encarecimiento en los costos de financiamiento y menores retornos por inversiones financieras.
Plan de contingencia y perspectivas para 2026
Ante la fragilidad de las variables económicas y la asfixia de los márgenes brutos, la conducción de Ferrum implementó una estrategia enfocada en la "resistencia operativa" y el control riguroso de las erogaciones. La hoja de ruta informada a los inversores incluye la búsqueda de mayor eficiencia productiva en sus plantas, la negociación a la baja en los valores de insumos y materiales, y una adecuación de los gastos de personal y comerciales para intentar recuperar los niveles de rentabilidad.
Desde el mercado advierten que, si bien la empresa mantiene un patrimonio neto sólido y no afronta riesgos de sustentabilidad institucional en lo inmediato, ha entrado en un "modo supervivencia". Su desempeño para los trimestres venideros operará con capacidad instalada ociosa y dependerá principalmente de factores externos de la macroeconomía: la eventual aparición de crédito hipotecario accesible y un repunte de los desarrollos inmobiliarios privados de pozo que sustituyan al motor de la inversión estatal.
