
El histórico rechazo de los escoceses hacia sus vecinos británicos tiñó de celeste y blanco varias ciudades de ese país de cara a la semifinal del Mundial 2026. Los lazos culturales y deportivos entre ambas naciones refuerzan un apoyo que excede la simple rivalidad vecinal.
La cuenta regresiva para la semifinal de la Copa del Mundo entre Argentina e Inglaterra no sólo se vive con tensión en Buenos Aires y Londres. En las últimas horas, las calles y redes sociales de Escocia comenzaron a poblarse de banderas, camisetas y mensajes de aliento orientados al conjunto de Lionel Scaloni, en una clara muestra de respaldo que ya forma parte del folklore cada vez que se reedita el clásico anglo-argentino.
El fenómeno, documentado a través de decenas de fotografías viralizadas en plataformas digitales, muestra frentes de viviendas, balcones y ventanas en territorio escocés decorados con los colores albicelestes. Si bien el componente principal del apoyo radica en la histórica y acérrima rivalidad deportiva y política que Escocia mantiene con Inglaterra, el lazo que los une a los hinchas argentinos cuenta con pilares históricos de más de un siglo.
Watson Hutton, el origen escocés del fútbol argentino
Cuentas partidarias y de divulgación histórica en Escocia aprovecharon la previa del partido en Atlanta para recordar que el desarrollo del fútbol en nuestro país no se explica sin su inmigración. La figura central de este vínculo es Alexander Watson Hutton, un educador nacido en Glasgow que emigró a Buenos Aires a fines del siglo XIX y terminó fundando la Argentine Association Football League, convirtiéndose en el "padre" de la disciplina en el Cono Sur.
Aquel hito fundacional se reflejó de forma directa en el primer campeonato local de 1891, animado por clubes conformados por colectividades británicas donde los apellidos de origen escocés dominaban las planillas de juego. Esas raíces institucionales perduran hasta la actualidad en entidades educativas y sociales de peso como el Colegio San Andrés.
De Diego Maradona a Alexis Mac Allister
La épica moderna de la Selección Argentina también guarda estaciones clave en suelo escocés:
·El bautismo de Diego: El estadio Hampden Park de Glasgow quedó marcado a fuego en la biografía de Diego Armando Maradona. Allí anotó su primer gol internacional con la camiseta mayor de la Selección en 1979 (en un triunfo 3-1) y, casi tres décadas después, en noviembre de 2008, debutó formalmente como director técnico de la Albiceleste.
·El factor Mac Allister: La presencia en el actual mediocampo argentino de Alexis Mac Allister, cuya genealogía familiar remite de forma directa a raíces escocesas e irlandesas, opera como otro fuerte catalizador de simpatía para el público local.
Por último, el imaginario futbolero escocés mantiene una estima especial por el suelo argentino desde el Mundial de 1978, cita en la cual el delantero Archie Gemmill anotó un antológico e inolvidable gol ante los Países Bajos en Mendoza, considerado por los británicos como una de las obras de arte más importantes de su historia mundialista. Con todos estos condimentos sobre la mesa, este miércoles la Scaloneta jugará con el aliento extra de un aliado histórico en el norte de Gran Bretaña.
