Las intensas nevadas y la acumulación de hielo sobre la calzada transformaron el viaje por las rutas neuquinas en una verdadera odisea. Un testigo relató que un trayecto habitual demandó cinco horas debido a las extremas condiciones meteorológicas y los camiones cruzados.
El crudo invierno se hace sentir con fuerza en las rutas de la provincia de Neuquén. Durante la mañana de este viernes 10 de julio, las condiciones de transitabilidad en la zona cordillerana y de meseta se complicaron severamente debido a la presencia de nieve, bajas temperaturas y formación de hielo, dejando postales de extrema peligrosidad para los conductores.
Un reflejo de la situación ocurrió en el tramo de la Ruta Nacional 237 que une Collón Curá con Piedra del Águila, en las inmediaciones de la exigente subida de La Rinconada. Allí, un camión cisterna de gran porte sufrió un despiste debido a la inestabilidad del suelo, quedando parcialmente cruzado a la vera del camino sobre un manto blanco, lo que obligó a extremar los cuidados al resto de los vehículos que circulaban por la zona.
El testimonio de los automovilistas da cuenta del panorama alarmante que se vive desde las primeras horas del día. Un conductor que partió a las 6:00 de la mañana con destino a la capital neuquina detalló que recién pasadas las 11:00 pudo arribar a la localidad de Piedra del Águila, completando un tramo que habitualmente lleva muchísimo menos tiempo a paso de hombre y deteniéndose por la presencia de vehículos cruzados y el estado resbaladizo de la cinta asfáltica.
Las autoridades viales reiteraron que para transitar por los sectores afectados de la Ruta 237 y la Ruta 40 es obligatoria la portación de cadenas, además de mantener una velocidad precautoria y evitar realizar maniobras bruscas. Se recomienda consultar el parte oficial de Vialidad Provincial antes de emprender cualquier viaje debido a la inestabilidad del clima.
