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La Brigada Fénix, de la que participa la rescatista de Cutral Co, Celeste Alvarenga, halló sin vida a Lucas Gámez, el chiquito de 8 años que había quedado entre los escombros de un edificio en La Guaira, en Venezuela donde, un doble sismo ya se cobró la vida de más de 3.600 personas.


El peor de los desenlaces se confirmó en las últimas horas en el marco de las tareas de rescate tras el devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela hace dos semanas. Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que permanecía desaparecido desde el colapso de su vivienda, fue encontrado sin vida entre los escombros del edificio Miramar, en la ciudad costera de La Guaira.

Si bien la información aún no fue emitida a través de los canales oficiales de las autoridades venezolanas, el hallazgo fue confirmado por Guillermo Arana, un bombero mendocino que integra el equipo de rescate internacional Fénix Unit Rescue. El trágico hallazgo se produjo apenas horas después de un emotivo homenaje que familiares y vecinos le habían rendido al menor frente a las ruinas del inmueble, en el día en que cumplía años. Durante esa dolorosa ceremonia, su madre, Blancalida Martínez, había encendido una vela sobre una torta expresando en redes: "Feliz cumpleaños, hijo. Así honramos tu vida. Pronto te abrazaremos".

"Lo encontramos abrazado a sus abuelos"

El rescatista argentino describió con profunda conmoción el escenario con el que se topó la cuadrilla al remover las estructuras colapsadas. Lucas había quedado atrapado junto a sus tíos y sus abuelos al momento del sismo.

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"Realmente fue una tarde abrumadora. Pusimos muchos días, 24 horas corridas, tratando de hacer realidad una esperanza, un sueño que no se dio. Encontramos a Lucas con sus abuelos, abrazados. Se fueron juntos el primer día del terremoto", relató Arana conmovido, asegurando que pese a la experiencia en catástrofes resulta imposible no quebrarse ante estas situaciones. No obstante, valoró que el hallazgo permitiera "cerrar una ansiedad y un duelo" para los padres que acompañaron al pie del edificio durante estas dos semanas.

Las tareas de la brigada Fénix continúan en la estructura. Hasta el momento, solo en el edificio Miramar se lograron recuperar 39 cadáveres. Los rescatistas concentran ahora sus esfuerzos en hallar a la familia de un coronel de Bomberos local y a la esposa de un trabajador de la zona.
El saldo de una catástrofe humanitaria

A dos semanas del desastre provocado por los dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5, el impacto humanitario en Venezuela es catastrófico. El último balance oficial difundido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló las cifras de la tragedia:

Víctimas fatales: Se registran 3.685 personas fallecidas (150 más que en el informe previo).

Heridos y desplazados: Se contabilizan 16.740 heridos y 17.907 ciudadanos desplazados de sus hogares.

Infraestructura: El sismo derribó por completo 190 edificios y generó destrozos severos en otros 856 inmuebles.

En la zona de desastre se despliega un masivo operativo que incluye a casi 30 mil efectivos de seguridad locales, 28 mil voluntarios y 4.388 rescatistas internacionales. Gracias a este esfuerzo conjunto, ya se logró rescatar con vida a 6.462 personas que habían quedado sepultadas por el hormigón.

Por su parte, organismos internacionales como la ONU y Unicef alertaron sobre las urgencias sanitarias y educativas. Unicef reportó daños graves en 38 hospitales y 432 escuelas, lo que mantiene a miles de chicos sin servicios esenciales. En tanto, Naciones Unidas logró recaudar 274 millones de dólares en ayuda humanitaria, aunque advirtió que se requieren al menos 632 millones de dólares para dar cobertura a la emergencia que atraviesa la población afectada.