El hallazgo de restos humanos en el barrio Arrayanes de San Carlos de Bariloche había encendido todas las alarmas en la comunidad rionegrina el pasado martes. Sin embargo, las dudas comenzaron a despejarse de forma definitiva este jueves. El Ministerio Público Fiscal emitió un comunicado oficial detallando los resultados preliminares de la necropsia practicada por el Cuerpo Médico Forense, los cuales confirmaron que los restos pertenecen a Ana Lía Corte, la mujer de 52 años que permanecía desaparecida desde hacía 18 días, y que su deceso se produjo por causas naturales.
La identificación técnico-científica de la víctima se logró de manera indubitable mediante una pericia papiloscópica. Los especialistas forenses pudieron obtener impresiones dactilares aptas para el cotejo, lo que permitió cruzar los datos y ratificar la identidad de la mujer, cuya denuncia por desaparición había activado un intenso protocolo de búsqueda en toda la región andina.
Los detalles forenses que descartaron un crimen
Uno de los puntos que mayor conmoción había generado en las horas posteriores al descubrimiento era el estado y la dispersión en que se encontraban las partes del cuerpo. Las primeras hipótesis que circularon de manera extraoficial barajaban la posibilidad de un cruento descuartizamiento intencional. No obstante, el informe preliminar de la autopsia echó por tierra cualquier teoría criminal.
Los médicos legistas determinaron fehacientemente que la causa de muerte de Corte fue un paro cardíaco no traumático. Asimismo, el examen médico explicitó de forma contundente que los restos no presentaban ningún indicio o huella de criminalidad. Respecto a la fragmentación del cuerpo, los peritos concluyeron que obedeció exclusivamente a la acción post-mortem de la fauna y los animales carroñeros que habitan en esa zona periférica de la ciudad, desvinculando por completo el hecho de la intervención de terceras personas.
Un despliegue multidisciplinario y la contención familiar
El operativo que culminó con el hallazgo del cuerpo el pasado martes requirió de una fuerte coordinación logística. En el sector del barrio Arrayanes trabajaron en conjunto diversas fuerzas de seguridad y de rescate locales, entre las que se destacaron:
·El Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la policía provincial.
·Efectivos del Gabinete de Criminalística y de la Regional Tercera de la Policía de Río Negro.
·Personal de las comisarías de la jurisdicción y divisiones especiales como el COER.
·Dotaciones de Bomberos Voluntarios, quienes colaboraron en el rastrillaje y la preservación de la escena.
Tras la finalización de las pericias de laboratorio urgentes y la confección del informe de autopsia, representantes de la Fiscalía mantuvieron una reunión presencial y privada con los familiares de Ana Lía Corte. En dicho encuentro, los funcionarios judiciales les transmitieron detalladamente las conclusiones científicas y las circunstancias del deceso para brindarles certidumbre institucional. Posteriormente, la justicia dispuso la entrega de los restos a sus allegados para que puedan proceder a las ceremonias de despedida.
