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El reconocido psicólogo clínico y psicoanalista analiza el profundo sufrimiento psíquico de niños y jóvenes. Apunta contra la caída del saber adulto, la "falsa socialización" de las redes y un entorno digital que dicta certezas en lugar de abrigar.

El sufrimiento psíquico en la infancia y la adolescencia ha alcanzado niveles críticos en la actualidad, manifestándose en un crecimiento global de trastornos de salud mental, depresión y tristeza profunda. Ante este panorama, el prestigioso psicólogo clínico y psicoanalista Joseph Knobel Freud —referente internacional y descendiente de la célebre familia fundadora del psicoanálisis— lanzó una dura advertencia: las infancias actuales están más solas y desamparadas debido a una retirada progresiva de las funciones parentales y a una entrega masiva de los menores al consumo digital.

Knobel Freud, quien expondrá sobre estas temáticas en el marco del I Congreso y XIII Jornadas de la Institución Fernando Ulloa bajo la conferencia “Las complejidades clínicas actuales en las infancias y adolescencias”, califica como “una barbaridad” el acceso temprano a teléfonos móviles (entre los 9 y 11 años). Sin embargo, remarca que el núcleo del problema no es el dispositivo en sí, sino el desplazamiento del rol de los padres.

Pantallas que dictan y la pérdida del juego

De acuerdo con el especialista, la omnipresencia digital altera la constitución psíquica de los niños. Al ser comandados por historias y órdenes prefabricadas que provienen de los dispositivos, los límites se desdibujan, anulando la frustración y la capacidad de imaginar:

“Antes nos escandalizábamos por un libro para colorear que decía que la línea debía ser marrón. Ahora el móvil te dice cómo tiene que ser todo. Ya no puedes inventar jirafas violetas: el móvil ya las creó”, sentencia Knobel Freud, alertando sobre la alarmante pérdida del juego y la creatividad.

A este escenario se sumó el impacto del confinamiento por la pandemia, el cual funcionó como un acelerador del problema al dejar a los adolescentes encerrados con la pantalla como única vía de conexión, consolidando una clínica de vacío afectivo.

La trampa de las redes y el reemplazo del adulto por el algoritmo

El análisis del psicoanalista desmonta la idea de conectividad de la era moderna, categorizando a las redes sociales como herramientas de "falsa socialización" que producen un aislamiento insoportable. En este contexto, advierte un quiebre histórico: la legitimidad del saber ya no reside en padres o maestros, sino en los motores de búsqueda y la inteligencia artificial.

• El imperio del algoritmo: “Google lo sabe todo, GPT lo sabe. Y los adolescentes reciben certezas absolutas que no pueden discutir”, explica. Esto obtura la necesidad juvenil de debatir y confrontar con un adulto real, dado que el algoritmo no discute, sino que dicta.

• Conflicto con el cuerpo: La exposición constante a ideales estéticos inexistentes en el entorno digital intensifica la vergüenza corporal y las dismorfias, llevando a los jóvenes a conductas extremas para ocultar su propio cuerpo.

Padres "adolescentizados" y dejación parental

Para Knobel Freud, la raíz de la crisis no se encuentra en los jóvenes, sino en una generación de padres que actúan como “adolescentes tardíos”, esquivando los límites y el conflicto para no asumir una posición de sostén.

Esta falta de presencia se traduce en lo que denomina "dejación parental": entregar pantallas para evitar que el hijo se aburra o mirar el propio teléfono ignorando las demandas de atención de los niños. Las consecuencias clínicas de este desamparo ya son visibles en Europa, con incrementos severos en las tasas de depresiones graves y suicidios adolescentes.

“Los niños dejaron de jugar para consumir y los adultos dejaron de cuidar para mirar pantallas”, concluye el especialista, dibujando el retrato de una sociedad donde las pantallas, de manera preocupante, han empezado a organizar la vida psíquica por encima de los vínculos humanos.