Catalina Galcerán continúa internada en el prestigioso centro neurológico Fleni, donde afronta un complejo proceso de rehabilitación tras haber sido embestida por un móvil policial mientras circulaba en bicicleta. A pesar de los diagnósticos médicos iniciales que apuntaban a secuelas irreparables en la base del cráneo y el cerebro, la pequeña de Plottier demuestra constantes mejorías que desafían la ciencia, aferrada a un lema familiar que nació en los pasillos de la clínica: "Cata no se rinde".
Debido a la parálisis corporal, la pérdida de masa muscular y la traqueotomía, Catalina actualmente no puede ingerir alimentos ni emitir sonidos. Su comunicación diaria con su madre, Paola Marifil, se basa en un paciente sistema de lectura de labios, parpadeos dirigidos y pizarras con letras. Durante el día ya logra respirar por sus propios medios, guardando la asistencia médica solo para las horas de sueño.
Los puntos clave de su evolución y la realidad familiar:
Pequeños grandes logros: El punto de inflexión ocurrió en febrero cuando Catalina logró levantar las cejas y guiar un ojo por primera vez. Recientemente empezó a registrar movimientos en su cabeza y sus pupilas comenzaron a alinearse tras el estrabismo causado por el impacto.
Un cumpleaños especial: Para su reciente aniversario el 5 de mayo, y gracias a una cadena de solidaridad que involucró a su profesora de patín y al ambiente artístico, la animadora infantil Panam visitó a Catalina en la clínica, compartiendo un festejo con los demás pacientes internados.
Impacto en el hogar: La rutina de la familia cambió drásticamente a 1200 kilómetros de su hogar en el barrio Los Álamos. Sus padres se turnan en guardias de 24 horas para cuidarla. En este contexto, el papá fue desvinculado de su empleo, mientras que la madre conserva su puesto estatal, aunque con la preocupación de tener que costear a futuro la adaptación de su vivienda.
Situación judicial y campaña solidaria: Mientras la causa penal finalizó con una condena condicional sin prisión para la policía implicada (Camila Rocío Speranza), los abogados de la familia ya iniciaron la demanda por la vía civil.
Para solventar los gastos diarios del tratamiento y proyectar el regreso a Neuquén, amigos, vecinos y la comunidad educativa realizan eventos y festivales benéficos. Quienes deseen colaborar económicamente pueden hacerlo a través de la cuenta bancaria de la familia bajo el alias: puerto.pelon.miel
