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La debilidad del mercado de trabajo en Argentina sumó un nuevo capítulo durante mayo, mes en el que se contrajeron 9.059 asalariados registrados en las empresas privadas. De esta manera, el sector encadena 12 meses ininterrumpidos en terreno negativo, acumulando un retroceso interanual de 135.438 plazas laborales (-2,16%).

Las cifras oficiales difundidas por la Secretaría de Trabajo —a partir de las estadísticas desestacionalizadas del SIPA— dan cuenta de un panorama donde el crecimiento del monotributo y de otras formas de contratación flexible amortiguó apenas una parte del deterioro general.

Evolución mensual e interanual del mapa laboral

La dinámica ocupacional registrada durante mayo y en el balance de los últimos 12 meses refleja disparidades marcadas según la categoría laboral:

Sector privado formal: Retrocedió 0,15% en el mes (-9.059 personas). En términos interanuales acumula una merma del 2,16% (-135.438 puestos).

Sector público: Tuvo una variación mensual marginal del 0,02% (+736 empleos), mientras que en el contraste interanual mostró una disminución del 0,49% (-16.701 asalariados).

Monotributistas: Sumaron 2.676 inscriptos en mayo y 42.672 en el último año. El monotributo social incorporó otros 2.967 trabajadores en doce meses.

Trabajadores autónomos: Registraron una contracción mensual del 0,79% (-3.059 personas) y un descenso del 1,65% interanual (-6.514 plazas).

Casas particulares: Mostraron un alza del 0,3% en mayo (+1.352 empleados) y una suba de 6.319 puestos en la comparación interanual (+1,4%).

Desde la consultora LCG advirtieron que la mayor adhesión al régimen simplificado resulta insuficiente para compensar la baja del trabajo dependiente. Asimismo, remarcaron que el incentivo a la formalización (RIFL) mediante bajas patronales temporales tendrá un impacto acotado, dado que la reactivación de la demanda interna y externa resulta el factor determinante para volver a generar empleo.

Impacto por sectores y proyección inicial para junio

Las actividades productivas no sufrieron el impacto con la misma intensidad. El 49% del empleo privado formal se concentra en cuatro rubros que arrastran caídas constantes desde mediados del año pasado:

Industria manufacturera: Encabeza las pérdidas con 52.341 puestos menos (-4,5%).

Comercio: Tuvo una baja interanual de 39.154 empleos (-3,1%).

Transporte, almacenamiento y comunicaciones: Registró un descenso de 13.915 puestos (-2,69%).

Intermediación financiera: Redujo su plantilla en 6.924 trabajadores (-4,6%).

En el extremo opuesto, la agricultura, la minería, la construcción y el rubro gastronómico comenzaron a ralentizar la destrucción de plazas o mostrar tenues repuntes puntuales desde febrero.

En el balance global desde el recambio de gestión nacional, la contracción acumulada alcanza los 241.176 asalariados privados (-3,78%), 79.865 estatales (-2,3%) y 16.324 empleos de casas particulares (-3,52%), contrapuesto al ingreso de 160.573 monotributistas (+7,88%). De cara a junio, los anticipos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) marcan un nuevo sesgo negativo del 0,1% mensual en los centros urbanos, con mayor incidencia en las provincias del interior (-0,2%).