
La comisión directiva de River Plate, encabezada por Stefano Di Carlo, desestimó una solicitud formal presentada por referentes del plantel para reincorporar a los futbolistas Germán Pezzella y Fabricio Bustos al grupo principal. De esta manera, ambos continuarán marginados de la consideración del entrenador Eduardo Coudet y trabajando de manera diferenciada.
El reclamo de los jugadores surgió tras el adverso inicio de semestre, marcado por dos caídas consecutivas que encendieron las alarmas en Núñez. No obstante, la conducción institucional optó por sostener la postura fijada al comienzo del receso invernal, confirmando que ninguno de los dos será tenido en cuenta para las competencias en curso.
La situación de Pezzella genera particular resonancia en el grupo debido a su estrecha relación con figuras clave del equipo, como Marcos Acuña y Nicolás Otamendi, con quienes compartió etapas en la Selección Argentina. La decisión directiva expone tensiones internas en un momento deportivo delicado.
El defensor campeón del mundo y el lateral derecho integran un grupo de más de diez futbolistas que se entrenan al margen en el predio de Cantilo a la espera de resolver sus salidas del club. Mientras elementos como Paulo Díaz o Maximiliano Meza ya acordaron sus traspasos a otras instituciones, los marginados restantes continuarán marginados del proyecto futbolístico hasta definir sus destinos en el mercado de pases.
