La irrupción de una decena de enviados del diputado libertario generó fuerte rechazo en el peronismo. Acusan al oficialismo de intentar "impedir el funcionamiento" del organismo técnico para ocultar el impacto fiscal del RIGI y demorar el control de las cuentas públicas.
Un clima de extrema tensión y fuertes acusaciones cruzadas sacudió los pasillos del Congreso de la Nación este martes. Legisladores de la oposición denunciaron públicamente la irrupción sorpresiva de un grupo de diez asesores enviados por el diputado libertario Alberto "Bertie" Benegas Lynch con el objetivo de iniciar una auditoría integral e inmediata en la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el órgano técnico encargado de cotejar de manera independiente la ejecución presupuestaria del país.
El despliegue de los supuestos auditores fue calificado en los despachos opositores como un acto "prepotente e intimidante". Por su parte, fuentes del oficialismo justificaron el procedimiento bajo la premisa de que "está bien auditar" en pos de la transparencia, deslizando además sospechas sobre presuntas contrataciones de consultoras vinculadas a legisladores en el último tiempo.
Desembarco en malón y contradicciones internas
La maniobra trascendió rápidamente luego de que los propios empleados de la Cámara Baja alertaran en tiempo real a las bancadas parlamentarias sobre la situación. "Ingresaron sin previo aviso en la OPC, diciendo que son enviados por las autoridades de la HCDN (Honorable Cámara de Diputados de la Nación), y anunciaron que empieza en el acto una auditoría integral", detallaban los mensajes de alerta que circularon entre diputados y senadores.
Lo llamativo del episodio es que, mientras los enviados invocaban el nombre de la presidencia de la Cámara, en la intimidad Martín Menem negaba rotundamente haber ordenado o tenido responsabilidad sobre la delegación que intervino las oficinas técnicas.
El choque en la comisión Bicameral
El polémico desembarco coincidió milimétricamente con el día de la constitución de la comisión bicameral de Supervisión Parlamentaria de la OPC, la cual quedó formalmente bajo la presidencia del propio Benegas Lynch.
Durante la reunión constitutiva, el oficialismo intentó forzar la aprobación de una serie de resoluciones para auditar el área que no figuraban en el temario previsto. El intento despertó la inmediata resistencia del diputado peronista Carlos Castagneto (Unión por la Patria), quien se negó a convalidar el tratamiento sobre tablas: “Ni siquiera se revisó la ejecución del Presupuesto 2025 y nos quieren hacer aprobar cosas sin leer”, fustigó el legislador de UP.
Desde los sectores de la oposición aseguran que la embestida contra la OPC no es casual y responde a un interés estrictamente político. Acusan a Benegas Lynch de buscar "esconder" los informes técnicos que revelan los verdaderos costos fiscales del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), justo en momentos donde el Gobierno nacional vuelve a la carga con proyectos similares.
En esa misma línea, recordaron que días atrás un informe elaborado por el peronista Guillermo Michel estimó que, por cada 100 mil dólares que ingresen bajo dicho régimen, la pérdida por gasto tributario podría significar un punto porcentual del PBI; números sensibles que la OPC suele publicar y que resultan sumamente incómodos para las metas fiscales de la actual gestión económica.
Por el momento, se espera que en las próximas jornadas se formalicen o rechacen administrativamente las resoluciones de la bicameral, lo que determinará si Menem convalida de forma oficial el envío de los auditores o si el conflicto escala hacia una nueva parálisis legislativa.
