A través de un duro comunicado, la central obrera denunció que el Poder Ejecutivo se arroga facultades del Congreso. Afirman que los nuevos decretos constituyen una "inaceptable intromisión" en la libertad sindical y que avanzan sobre derechos constitucionales.
La Confederación General del Trabajo (CGT) sumó un nuevo capítulo de confrontación con el Gobierno nacional al manifestar su enérgico rechazo a la reciente reglamentación de la reforma laboral. A través de un documento oficial emitido este miércoles 3 de junio, la cúpula sindical advirtió con profunda preocupación el alcance de los decretos reglamentarios dictados por el presidente.
Para la central obrera —conducida actualmente por el triunvirato de Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Arguello—, las medidas oficiales pretenden avanzar de forma ilegal sobre los derechos, las instituciones y las garantías que sustentan el sistema de relaciones laborales y la libertad sindical en la Argentina.
"Inadmisible" y bajo cuestionamiento judicial
En uno de los puntos más críticos del comunicado, la conducción cegetista tildó de "inadmisible" que el Poder Ejecutivo intente poner en marcha una normativa cuya constitucionalidad se encuentra fuertemente objetada en los tribunales.
“Resulta inadmisible que el Gobierno pretenda implementar una normativa en la cual buena parte de sus disposiciones se encuentran cuestionadas judicialmente y sometidas a debate respecto de su constitucionalidad”, fustigó la entidad gremial.
Asimismo, la CGT denunció una clara violación a la división de poderes, acusando al Ejecutivo de legislar por vías administrativas: “Lejos de limitarse a instrumentar normas vigentes, el Poder Ejecutivo se arroga facultades que corresponden al Congreso de la Nación, vulnerando el principio de división de poderes que sustenta nuestro sistema democrático”.
Denuncia por "sobre reglamentación solapada"
El documento detalla que, detrás de lo que el Gobierno presenta como una simple ordenanza administrativa, se esconde un intento de modificar la Ley de Asociaciones Sindicales Nº 23.551. Según la central, se introdujeron de forma solapada disposiciones que alteran por completo el espíritu y el alcance de la ley vigente, un atributo que es competencia exclusiva del Poder Legislativo.
Los ejes del reclamo sindical:
Sustitución del Congreso: La CGT remarcó que ningún decreto tiene la potestad de sustituir el debate parlamentario ni reformar indirectamente las normas que garantizan los derechos fundamentales de los trabajadores.
Intromisión estatal: Calificaron a las nuevas medidas como una "inaceptable intromisión" en la vida interna de los gremios, afectando principios consagrados por la Constitución Nacional y por los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Defensa de la autonomía: El triunvirato conductor enfatizó que "la autonomía sindical, la libre organización y el derecho de los trabajadores a darse sus propias formas de representación no pueden quedar sujetas a la discrecionalidad del gobierno de turno".
Con este posicionamiento, la central obrera frena la posibilidad de cualquier tregua con la gestión nacional y deja abierto el escenario para una mayor judicialización del conflicto laboral en los próximos días.
