Imagen
La situación patrimonial de Manuel Adorni vuelve a quedar bajo la lupa en medio de la demora para la presentación de su declaración jurada oficial. El foco de la polémica se centra en un departamento heredado que arrastra un complejo historial judicial por una deuda impaga, sumado a otras propiedades y movimientos de dinero que no coinciden con los registros públicos del funcionario.

El origen del conflicto inmobiliario se remonta a 1996, cuando el padre del actual jefe de Gabinete, Jorge Adorni, colocó una hipoteca sobre la vivienda de la familia a cambio de un crédito por 22.500 dólares otorgado por dos particulares en condición de jubiladas. Ante el incumplimiento del pago, las prestamistas iniciaron una demanda legal en 2002. Tras el fallecimiento de Jorge, el funcionario, junto a su hermano Francisco y su madre, iniciaron las gestiones judiciales para destrabar el inmueble. Aunque en el expediente no quedaron registros de que la deuda original haya sido cancelada a las demandantes, los tribunales determinaron el levantamiento de la medida cautelar a mediados de 2023, meses antes del recambio presidencial. Posteriormente, la propiedad fue tasada y puesta en el mercado inmobiliario por un valor de 95 mil dólares.

El avance de la causa judicial por presunto enriquecimiento

Los pormenores de esta disputa salieron a la luz a partir de una solicitud del fiscal Gerardo Pollicita, quien requirió la digitalización completa de estas actuaciones en el marco de una investigación contra el funcionario nacional por supuesto enriquecimiento ilícito.

La controversia se profundiza al revisar los documentos patrimoniales de Adorni, donde no figura la mencionada vivienda familiar ni tampoco un terreno baldío ubicado en el partido bonaerense de Daireaux, cuyo valor fiscal ronda el medio millón de pesos. En contraposición, su hermano Francisco modificó recientemente su propia presentación ante los organismos de control, reportando un ingreso de 21 millones de pesos bajo el concepto de herencia, sin especificar el origen de los fondos. Por su parte, el jefe de Gabinete omitió registrar ingresos por herencias, declarando únicamente un compromiso financiero pasivo de 20 millones de pesos a favor de su madre.

Gastos bajo sospecha y activos digitales

Los números declarados generan dudas entre los investigadores al ser contrastados con el nivel de vida del entorno familiar del funcionario. Se estima que la deuda informada con su progenitora equivale apenas al 25% de los consumos totales en tarjetas de crédito que realizaron el jefe de Gabinete y su cónyuge durante el período 2025, dejando de lado los movimientos en efectivo. Asimismo, el testimonio del contratista que ejecutó las remodelaciones en la vivienda particular de Adorni dentro de un barrio cerrado aportó nuevos elementos que complican la postura oficial.

Ante las promesas incumplidas desde el Ejecutivo sobre la entrega inmediata de la documentación patrimonial, cobraron fuerza las versiones que indican que el funcionario intentaría respaldar su nivel de gastos mediante fondos en criptomonedas. Si bien estos activos digitales no están asentados en ninguna presentación formal, registros informáticos analizados por especialistas detallan movimientos financieros recientes en una billetera virtual cuya dirección pública había sido difundida por el propio Adorni a principios de 2023, cuando solicitaba colaboraciones económicas a sus seguidores en redes sociales.