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El entusiasmo en el entorno del Poder Ejecutivo por la difusión de variables económicas positivas derivó en un inesperado traspié en las plataformas digitales. El presidente Javier Milei, junto con varios integrantes de su estructura gubernamental, replicó una gráfica titulada “Mapa del crecimiento de Argentina” con el objetivo de confrontar políticamente la gestión del gobernador bonaerense, Axel Kicillof. La imagen, que presentaba al conurbano bonaerense con registros negativos frente al presunto avance del resto de las provincias, atribuía los datos a un informe de la escuela de negocios IAE, pero captó la atención pública por severas falencias en su diseño cartográfico.

ImagenLa ilustración, confeccionada mediante herramientas de inteligencia artificial, contenía errores geográficos de gravedad: suprimió por completo el territorio de la provincia de Tucumán y las Islas Malvinas, además de alterar los límites históricos de distritos clave como Santa Fe. Pese a las notorias deformaciones físicas del croquis, la publicación fue amplificada en un primer momento por asesores del Ministerio de Economía, como Felipe Núñez, y diplomáticos como Fernando Iglesias.

Cruces políticos y repercusión en redes

El posteo original formaba parte de una estrategia para presionar a la administración de la provincia de Buenos Aires a adoptar políticas de reducción del gasto público y desregulación impositiva para atraer capitales. La cuenta presidencial validó activamente estos posicionamientos, sumando interacciones de referentes del sector financiero privado que ponderaban un supuesto giro cultural en la percepción económica del país.

Llamado de atención interno: El incidente no pasó inadvertido dentro de las segundas líneas de la propia administración federal. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, fue el único miembro del espacio oficialista en manifestar públicamente la necesidad de auditar los contenidos antes de su difusión, advirtiendo que los errores de la inteligencia artificial restaban rigurosidad a los mensajes de Estado.

El debate sobre los filtros oficiales

La ligereza en la propagación del gráfico reavivó los cuestionamientos sobre la falta de controles y filtros profesionales en los canales de difusión de la Casa Rosada. En el ámbito de la comunicación institucional, diversos analistas señalaron que la recurrencia a plataformas de generación automática de imágenes, sin una posterior revisión humana, expone la vulnerabilidad del relato oficial en momentos donde la precisión y el respeto por los símbolos y límites territoriales deben mantenerse al margen de la confrontación partidaria.