Efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial de Allen detectaron la credencial apócrifa durante un operativo de rutina. Al someter el documento a la luz ultravioleta y cruzar datos con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, confirmaron que el chofer no estaba habilitado para conducir. (Foto ilustrativa)
Un operativo de control vehicular sobre la Ruta Nacional 22 derivó en el secuestro de un carnet de conducir falso y la imputación de un camionero por falsificación de documento público. El procedimiento fue realizado por personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Allen a la altura del kilómetro 1198, un punto estratégico para el tránsito interprovincial.
Los uniformados detuvieron la marcha de un camión Mercedes-Benz L1114/48 que transitaba en sentido este-oeste. Al requerir la documentación obligatoria para circular, el chofer exhibió una Licencia Nacional de Conducir que de inmediato despertó sospechas en los agentes debido a anomalías visibles en su confección y textura.
Luz ultravioleta y bases de datos vacías
Para verificar la autenticidad del plástico, los efectivos policiales utilizaron reactivos de luz ultravioleta, una pericia de rutina para este tipo de fiscalizaciones. El examen lumínico expuso que el documento carecía de las tintas fluorescentes reactivas y de las medidas de seguridad inviolables que homologan las licencias legítimas a nivel país.
Ante la evidencia física, los uniformados realizaron una consulta en tiempo real con la base de datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). El sistema informático central ratificó las sospechas de los oficiales: el conductor no contaba con ninguna habilitación vigente para conducir vehículos de carga ni registraba trámites recientes de emisión o renovación de su credencial.
Causa penal en General Roca
Frente al flagrante delito, el personal policial dio intervención inmediata a la Fiscalía de turno de la ciudad de General Roca. El Ministerio Público Fiscal dispuso el secuestro preventivo de la credencial apócrifa y la notificación formal al camionero sobre el inicio de una causa penal por presunta falsificación de documento público.
La Justicia rionegrina continuará con las pesquisas para intentar determinar la procedencia del documento apócrifo, desarticular posibles circuitos de falsificación en la región y establecer las responsabilidades penales definitivas del conductor imputado.
