
Un violento episodio de violencia de género derivó en la detención de un hombre de 31 años, imputado por el intento de femicidio de su expareja. El hecho ocurrió en el ámbito jurisdiccional de la comisaría decimoprimera, cuando el agresor irrumpió en la vivienda de la víctima para exigirle dinero, desatando una discusión que culminó en un ataque con un hacha. La causa penal se encuentra bajo la órbita de la fiscal Constanza Mandagarán.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, la mujer fue agredida físicamente antes de recibir un severo impacto con el arma blanca en el rostro. Vecinos y allegados lograron asistirla y trasladarla de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde el personal de salud debió realizarle múltiples suturas para tratar la profunda lesión facial. Tras el aviso a las autoridades, la Policía montó un operativo cerrojo que permitió localizar y arrestar al presunto atacante.
Las pesquisas preliminares revelaron que la pareja, que tiene un hijo en común, arrastra un largo historial de violencia doméstica. De hecho, se encontraban distanciados desde hacía un año a raíz de una agresión de características similares. Actualmente, la fiscalía avanza con la recolección de pruebas, incluyendo peritajes médicos, el análisis de la historia clínica, el secuestro del hacha y la toma de testimonios, buscando además determinar si existían restricciones de acercamiento o medidas de protección vigentes al momento del suceso.
Un historial delictivo que agrava su situación
La agresión actual volvió a poner bajo la lupa el prontuario del implicado. En marzo de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 lo había condenado a una pena de seis años de prisión de efectivo cumplimiento por un asalto violento cometido en agosto de 2018.
Aquel ilícito ocurrió en el barrio San Antonio, cuando el imputado —que en ese entonces tenía 23 años— escaló una medianera para ingresar a la vivienda de un jubilado de 85 años. Una vez adentro, maniató al propietario, le tapó la cara para evitar ser identificado, lo golpeó repetidas veces y lo amenazó de muerte antes de escapar con dinero en efectivo, electrodomésticos y objetos de valor.
La resolución de ese caso, que se tramitó mediante un juicio abreviado homologado por el juez Fabián Riquert, fue viable gracias a que el damnificado reconoció al asaltante debido a que este había realizado tareas de pintura en su domicilio semanas antes. Las publicaciones que el propio delincuente hizo en redes sociales para vender el botín terminaron de cerrar el cerco probatorio de la
Fiscalía a cargo de Mariano Moyano.
Casi siete años después de recibir aquella condena por robo calificado, el acusado enfrenta cargos sustancialmente más graves en la sede judicial, donde la fiscalía evalúa solicitar la continuidad de su detención bajo la carátula de tentativa de femicidio.
