Puede ser una imagen de una o varias personas, coche, ambulancia, tranvía, calle y texto que dice "5A SADLEHNOS. PXSANSUN ALE HNOS. SANSON POLICIA DE TRANSITO 伊国 PFI PFI233 233"

Una violenta secuencia se registró durante la madrugada del domingo en la localidad de Puerto Madryn, donde una mujer terminó tras las rejas luego de atacar físicamente a una agente de seguridad. La agresión ocurrió en medio de un operativo vial, en el momento en que los inspectores y la policía se disponían a retener un automóvil cuyo conductor circulaba bajo los efectos del alcohol.

El incidente tuvo lugar en un puesto de control coordinado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial. Allí, los uniformados detuvieron la marcha de un Fiat Uno para someter al automovilista al test de alcoholemia reglamentario. Al constatarse que la medición arrojó un resultado positivo, las autoridades notificaron al conductor sobre el inicio de las actuaciones correspondientes y el inminente acarreo del rodado.

Resistencia y agresión física

La determinación de incautar el vehículo desencadenó la airada reacción de la hermana del infractor, quien viajaba en la plaza del acompañante. De forma inmediata, la mujer adoptó una postura hostil con el claro objetivo de frustrar las tareas del personal actuante.

El comisario Pablo Carrizo, titular de la Seccional Primera de la ciudad portuaria, detalló en declaraciones periodísticas el desarrollo del altercado: "Cuando se estaban labrando las actuaciones, una de las acompañantes comenzó a entorpecer el procedimiento". El jefe policial añadió que, ante la escalada de tensión, efectivas de la fuerza intentaron mediar para neutralizar el conflicto, momento en el que la sospechosa incrementó los niveles de violencia "a tal punto que mordió la mano de una empleada policial".

Atención médica y situación judicial

A raíz de la lesión sufrida, la policía agredida debió ser trasladada de urgencia al Hospital Zonal para recibir asistencia médica protocolar. Respecto al cuadro de salud de la uniformada, Carrizo remarcó la importancia de las intervenciones preventivas inmediatas en este tipo de heridas cutáneas por el riesgo latente de infecciones, independientemente de la profundidad de la mordedura.

Por su parte, la atacante fue reducida en la escena y quedó formalmente imputada en una causa penal bajo los cargos de atentado, resistencia a la autoridad y lesiones leves. La mujer permaneció recluida en las instalaciones del Instituto Provincial Penitenciario hasta la jornada del lunes, oportunidad en la que recuperó la libertad luego de celebrarse la correspondiente audiencia de control de detención ante las autoridades judiciales.