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Los primeros resultados de la autopsia realizada al cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la ciudad de Córdoba, echaron luz sobre la mecánica del brutal homicidio. El reporte forense preliminar determinó que la menor falleció a causa de una asfixia mecánica y que el desmembramiento de sus restos se produjo con posterioridad al deceso.

El fiscal a cargo del caso, Raúl Garzón, trabaja sobre la hipótesis de un "crimen silencioso", una línea de investigación que se sustenta precisamente en la metodología empleada para causar la muerte y en las maniobras posteriores para ocultar el cadáver. Las autoridades sospechan que el único detenido, Claudio Barrelier, actuó de manera solitaria dentro de su vivienda ubicada en el barrio Cofico de la capital provincial.
La ventana horaria del crimen y la sospecha de sumisión química

Los peritos forenses lograron precisar de forma fehaciente la data de muerte de la víctima, ubicando el trágico desenlace en una ventana temporal específica:

Marco horario: El asesinato se habría consumado entre las 23:00 del sábado 20 y las 5:00 de la madrugada del domingo 21 de mayo.

Giro clave: Esto demuestra que Agostina ya había sido asesinada al menos cuatro horas antes de que la Policía de Córdoba receptara formalmente la denuncia por su desaparición.

Una de las principales líneas de trabajo de la fiscalía apunta a descifrar si la adolescente fue drogada para ser entregada a un estado de indefensión antes del ataque. Para confirmar o descartar este escenario, los investigadores aguardan los resultados de los exámenes toxicológicos que se conocerán en el transcurso de los próximos días.

Pericias complementarias y agravamiento de la imputación

Respecto a si existió un ultraje previo al fallecimiento, los médicos legistas detectaron "posibles signos de abuso sexual". No obstante, el avanzado estado de descomposición en el que se encontraban los restos —hallados casi una semana después del hecho— impidió arribar a una conclusión médica determinante en esta primera instancia.

Para resolver esta incógnita, el Ministerio Público Fiscal ordenó la realización de estudios anatomopatológicos complementarios. Si estos análisis específicos ratifican el abuso, la situación procesal del imputado se complicará aún más, lo que forzará un cambio drástico en la calificación penal que pesa en su contra.

Por estas horas, Claudio Barrelier se encuentra formalmente imputado por el delito de femicidio. El acusado permanece alojado en un pabellón psiquiátrico dentro del penal de Bouwer, bajo un estricto protocolo de resguardo debido a que manifestó intenciones de autolesionarse tras el descubrimiento de los restos de la menor.