Imagen

El hombre de 36 años falleció este sábado por la tarde tras permanecer casi un mes en terapia intensiva. Había sufrido graves heridas el pasado 3 de mayo cuando regresaba en moto con su pareja. La Justicia investiga si, tras una caída, sufrieron un ataque a la salida de una fiesta.


Luego de agonizar durante casi un mes, este sábado por la tarde se confirmó el fallecimiento de Ricardo Batel, el hombre de 36 años que se encontraba internado en estado crítico desde los primeros días de mayo. La triste noticia fue comunicada por su suegro, Mario Torrilla, confirmando el desenlace del violento y confuso episodio que conmociona a la región y que continúa bajo estricta investigación judicial.

Batel, quien era padre de una beba de apenas un año, permanecía alojado en la Unidad de Terapia Intensiva del Policlínico de la UOM desde la madrugada del pasado 3 de mayo. Si bien en los últimos días los médicos habían logrado retirarle el respirador artificial y el joven respiraba por sus propios medios, su cuadro seguía siendo de extrema gravedad y nunca logró recuperar el conocimiento.

Un regreso en moto y un extraño escenario de violencia

El hecho que desencadenó la tragedia ocurrió durante la madrugada del domingo 3 de mayo, cuando Batel regresaba a bordo de una motocicleta Motomel Blitz junto a su pareja, Aldana Torrilla (29). La pareja se dirigía hacia el barrio Colombini cuando, al llegar a la zona comprendida entre la curva de La Emilia y el cementerio Celestial, cayeron violentamente sobre el asfalto por causas que aún se intentan establecer.

Sin embargo, las circunstancias posteriores a la caída son las que introdujeron el misterio y la sospecha en el expediente. De acuerdo con distintos testimonios incorporados a la causa, tras el siniestro vial la pareja habría sido atacada por un grupo de jóvenes que salían de una fiesta desarrollada en la quinta "Las Manzanitas".

Como consecuencia del impacto y la presunta agresión, ambos integrantes de la pareja quedaron inconscientes en el lugar, hasta que fueron asistidos por dos personas que pasaban por la zona y dieron aviso a la ambulancia.

Cirugías de urgencia y una causa desdoblada

Tras recibir las primeras curaciones en el Hospital San Felipe, Batel fue derivado al sanatorio de la UOM, donde se constató que presentaba un severo traumatismo de cráneo del lado derecho y una hemorragia en el hemisferio izquierdo. Debido a la gravedad del cuadro, fue sometido a una neurocirugía de urgencia para retirarle un coágulo y descomprimir la presión cerebral, permaneciendo en coma desde ese momento. Su pareja, Aldana, logró recibir el alta médica tiempo después.

A raíz de la complejidad del caso y la posible participación de menores de edad en el ataque posterior, la causa judicial —que inicialmente fue instruida por la UFI N° 15— debió ser desdoblada. Actualmente, la investigación avanza bajo la órbita de la UFI N° 6 y de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil, centrando los esfuerzos en la recolección de pericias y declaraciones testimoniales.

El pedido de la familia: Días atrás, en medio de la internación, Mario Torrilla había expresado el dolor de todo el entorno familiar y exigido justicia: “Estamos devastados, tienen una bebé chiquita de un año. Es terrible lo que estamos pasando. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para saber la verdad”.

Desde el entorno de la víctima reiteraron el llamado a la comunidad para que cualquier testigo que posea datos sobre los momentos previos o posteriores al hecho se acerque a aportar información a la justicia.