Edgardo, un empleado municipal de la localidad, aclaró que su propiedad no es un "aguantadero" como trascendió en las redes sociales. Confirmó que su hermano recibió el alta médica y denunció que sufrieron amedrentamientos tras el violento episodio.

Edgardo es un trabajador municipal en cuya propiedad se registró una violenta pelea el pasado lunes 25 de mayo por la noche, la cual dejó como saldo a tres personas con heridas de arma blanca. Su hermano fue uno de los más afectados al recibir un puntazo en la zona del pecho, a la altura de la axila. Tras la repercusión del caso, el vecino rompió el silencio para aclarar que su domicilio no es un "aguantadero". "Vivo con mis hijos y laburo. Soy un trabajador común y corriente", resaltó en diálogo con este medio.

Al reconstruir el grave hecho, relató: "Yo vivo acá con mis tres hijos y la riña empezó con los hijos de la pareja de mi hermano, que son esos famosos trapitos que están en la plaza de la Avenida San Martín y viven en el barrio Otaño".

"Se desencadenó todo por una discusión a puñaladas y terminó con tres heridos y un par de demorados. A mi hermano le clavaron un cuchillo en la zona del pecho, a la altura de la axila. Eso iba directo al corazón", afirmó con preocupación. Al respecto, detalló que el hombre herido "se defendió y agredió a los otros también como pudo, ya estando herido".

Edgardo hizo especial hincapié en limpiar la reputación de su hogar frente a las versiones que circularon públicamente. "Escuchaba en la radio y veía en las redes sociales que decían que esto era un aguantadero y nada que ver. Es un hogar, yo vivo con mis tres hijos, trabajo y es una casa de familia", remarcó indignado.

"Lo que yo quiero acotar es que fue una riña con los hijos de la pareja de mi hermano y me ensuciaron el hogar publicando fotos. Mantengo a mis tres hijos, vivo con ellos y nada más", reiteró el empleado municipal.

Al ser consultado sobre el estado de salud de su hermano, el entrevistado describió que "ahora se fue a hacer las curaciones, pero le dieron el alta médica en la misma madrugada del hecho".

Finalmente, Edgardo manifestó su profunda preocupación por la situación judicial de los involucrados y la seguridad de su entorno familiar. "Los agresores andan sueltos en la calle como si nada. Ya tuvimos amenazas y ellos siguen libres", concluyó.