Un grave episodio de violencia intradoméstica requirió la intervención de las fuerzas de seguridad provinciales en Villa Gobernador Gálvez, luego de que una joven denunciara haber sido acorralada y amenazada de muerte por su propio progenitor dentro de su vivienda. El agresor intentó derribar la puerta del dormitorio de la víctima utilizando una herramienta pesada.
El despliegue policial culminó con el arresto del causante y el decomiso de elementos cortantes que transportaba ocultos al momento de ser reducido.
Descontrol y auxilio al 911
La secuencia se desencadenó durante la noche del sábado en una propiedad ubicada sobre la calle Crespo al 2200. De acuerdo con el reporte oficial emitido por las autoridades de Seguridad, los efectivos policiales arribaron al domicilio cerca de las 20:30 tras recibir una alerta sobre incidentes graves en el interior del inmueble.
Al ingresar al lugar, las patrullas se encontraron con un escenario de extrema tensión:
Estado de alteración: El sospechoso se hallaba fuera de sí, manifestando una conducta altamente hostil hacia el entorno.
Armado en escena: En sus manos sostenía una maza de gran porte con la que infundía temor y provocaba destrozos.
Neutralización inmediata: Ante el peligro inminente, el personal actuante procedió a inmovilizarlo y aprehenderlo de inmediato.
El relato de la víctima y el arsenal oculto
Tras asegurar el perímetro, los uniformados dialogaron con la hija del agresor para reconstruir los hechos. La joven detalló el calvario vivido minutos antes, explicando que la violencia comenzó cuando su padre intentó ingresar a su habitación por la fuerza mediante patadas directas contra la abertura.
Al notar que la estructura resistía los impactos, el hombre buscó una maza e inició un ataque frontal contra los paneles, provocando roturas de consideración en la madera mientras profería severas amenazas contra la integridad física de la joven.
El secuestro tras la requisa: Al realizarle el palpado de seguridad de rutina, los agentes descubrieron que el sujeto llevaba escondido entre sus prendas de vestir un cuchillo con una hoja de entre 10 y 12 centímetros de longitud.
El imputado fue identificado formalmente como Mario A., de 54 años de edad. Las actuaciones judiciales quedaron a cargo de las dependencias correspondientes bajo las figuras legales provisionales de amenazas calificadas y agresión en contexto de violencia familiar.
