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Por pedido del asistente letrado Federico Cuneo, dos jóvenes seguirán detenidos en prisión preventiva mientras avanza la investigación por el homicidio de Nicolás Piovesan y Junior Riquelme.

Se trata de Carlos de la Vega y Juan José Canihuan, quienes están acusados de haber asesinado a otros dos jóvenes en el Barrio Nehuen Che de Cutral Co, en el marco de un conflicto entre bandas antagónicas.

Para solicitar la extensión de la medida por dos meses más, Cuneo manifestó que sigue vigente el riesgo de entorpecimiento de la investigación por parte de los imputados. Al igual que en la audiencia de formulación de cargos, el asistente letrado manifestó que, tras cometer el hecho, los acusados ocultaron el vehículo y las armas utilizadas, además de que no poseen domicilio fijo ni empleo.

El objetivo de que el proceso avance con los imputados detenidos es garantizar la realización del juicio y preservar la integridad del proceso, protegiendo las declaraciones de testigos.

Tras escuchar a las partes, el juez de garantías Ignacio Pombo tuvo hizo lugar al pedido de prórroga y extendió la prisión preventiva por dos meses.

El hecho

De acuerdo a la investigación, todo comenzó con un enfrentamiento previo entre dos grupos de jóvenes que se concentraban en diferentes viviendas del barrio. Por un lado, las víctimas Nicolás Piovesan y Junior Riquelme; y por el otro, los imputados Carlos de la Vega y Juan José Canihuan.

Cuneo relató que el 23 de agosto, durante la tarde, Juan José Canihuan se desplazó en un automóvil dorado hasta la casa del grupo adversario y efectuó disparos de arma de fuego, sin causar víctimas. En represalia, Piovesan y Riquelme hicieron lo mismo, también sin herir a nadie.

Tres días más tarde, el martes 26 de agosto a las 2:00 de la madrugada, Piovesa conducía una motocicleta junto a Riquelme como acompañante, cuando fueron perseguidos por un auto color negro conducido por Carlos de la Vega  y el que también se trasladaba J.J.C. En ese contexto, los imputados efectuaron múltiples disparos, que provocaron la muerte de ambos jóvenes: sin poder defenderse, Piovesan recibió tres impactos en la espalda que atravesaron órganos vitales, mientras que Riquelme sufrió dos heridas de arma de fuego, una de ellas en el cuello, de carácter mortal. Luego del hecho, los acusados huyeron del lugar.

Calificación legal

El asistente letrado consideró que los imputados actuaron “con alevosía y premeditación”, por lo que les imputó el delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, alevosía y uso de armas de fuego, en calidad de coautores (artículos 80, incisos 2 y 6; 41 Bis y 45 del Código Penal).

Otro intento de homicidio

A su vez, Carlos de la Vega  se encuentra acusado por otro intento de homicidio, en este caso, cometido el 17 de agosto, y por el que no se lo había podido acusar debido a que se encontraba en rebeldía.

El hecho se desarrolló a la medianoche, cuando la víctima estaba en la vereda de su vivienda tomando bebidas alcohólicas. El asistente letrado relató que hasta ese lugar se acercó Carlos de la Vega  y, a pocos metros, efectuó entre 5 y 6 disparos, 3 de los cuales impactaron en la víctima, que debió ser internada debido a la gravedad de las heridas.

Cuneo calificó el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en calidad de autor (artículos 79; 41 bis y 45 del Código Penal). Un juez de garantías tuvo por formulados los cargos tal como los planteó el asistente letrado.