
El décimo mes del año comenzó con un nuevo esquema de incrementos en distintos sectores clave de la economía argentina, impactando de forma directa en el bolsillo de los usuarios. Las actualizaciones tarifarias y de precios alcanzan al transporte público en el ámbito metropolitano, las facturas de servicios energéticos, los planes de salud privada y los contratos de locación habitacional. En materia de movilidad urbana, el boleto mínimo de colectivo en la región metropolitana registró una suba del 3,7 por ciento, posicionándose en 920 pesos con 48 centavos.
Por su parte, la tarifa del subterráneo escaló hasta los 1.817 pesos, aunque se mantuvo vigente el esquema de bonificaciones escalonadas para pasajeros frecuentes.
Impacto en servicios, salud y alquileres
En cuanto a los servicios públicos, las boletas de electricidad y gas natural experimentarán un ajuste promedio cercano al 2,5 por ciento durante este período. Desde el Ejecutivo nacional indicaron que se prorrogaron diversas bonificaciones extraordinarias para amortiguar el traslado de los costos internacionales a los usuarios residenciales.
En el sector sanitario, las empresas de medicina prepaga aplicaron un retoque en sus cuotas del dos por ciento promedio, de acuerdo con las estructuras de cada plan asistencial. Finalmente, los inquilinos con contratos vigentes percibirán las actualizaciones correspondientes estipuladas según los índices inflacionarios pactados contractualmente.
