
La profunda retracción en las ventas al mercado local continúa impactando de lleno en la industria manufacturera. De acuerdo con la última Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, correspondiente al trimestre julio-septiembre de 2026, el desmoronamiento de la demanda se consolida como el principal obstáculo para la producción, forzando a un importante porcentaje de firmas a proyectar achicamientos en sus planteles y reducciones de la jornada laboral.
La contracción del mercado local encabeza los problemas
Para más de la mitad de los establecimientos industriales (52,1%), la escasez de pedidos en el mercado interno es la traba central que les impide operar a mayor ritmo. Esta preocupación supera holgadamente a otros factores del escenario macroeconómico:
·Competencia de bienes importados: 10,0%
·Incertidumbre económica: 7,0%
·Falta de insumos o materias primas: 4,8%
·Baja demanda externa: 4,7%
·Inconvenientes financieros: 3,9%
En este marco, la evaluación del panorama general es contundente: el 49,7% de los directivos sostiene que sus pedidos están por debajo de lo habitual, mientras que casi tres de cada diez (29,2%) describen la coyuntura de su empresa directamente como "mala". En paralelo, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -17,8% en junio, acumulando más de un año consecutivo en territorio negativo.
Proyecciones laborales: recortes de turnos y disminución de nóminas
Frente a la imposibilidad de sostener la operatividad habitual en las plantas, las empresas comenzaron a ajustar su estructura laboral de cara al próximo trimestre:
·Evolución del personal: El 15,1% de los directivos anticipa una reducción en su plantilla de empleados, mientras que el 81,0% prevé mantenerla estable y solo un 3,8% proyecta nuevas incorporaciones.
·Jornada de trabajo: Un 18,2% de las industrias reducirá el total de horas trabajadas. En tanto, el 76,2% no modificará la carga horaria y un escaso 5,6% prevé un incremento.
Sin señales de reactivación en la producción ni en las ventas
Las perspectivas de fabricación para el tercer trimestre de 2026 tampoco muestran un horizonte de repunte. Un 17,1% de los encuestados anticipa una contracción todavía mayor en sus niveles de elaboración, un 68,8% estima que la actividad se mantendrá estancada y solo un 14,1% prevé alguna mejora.
Para el circuito comercial interno, las previsiones de caída (21,6%) sobrepasan con holgura a las expectativas favorables (14,6%).
En materia de política comercial, la mayor parte de las firmas adoptará una postura defensiva: el 61,0% proyecta mantener congelados sus valores de venta, un 30,8% aplicará aumentos y un 8,2% cree que deberá reducirlos para intentar liquidar remanentes en stock.
