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El proyecto de Ley de Presupuesto 2027 enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso de la Nación proyecta que la función Educación y Cultura representará el 0,79 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), un porcentaje casi idéntico al registrado en los ejercicios 2025 y 2026.

Aunque el informe elaborado por la organización Argentinos por la Educación prevé una mejora real del 5,6 por ciento en comparación con el año anterior, el gasto consolidado continuará lejos de los niveles históricos previos y se ubicará un 44,4 por ciento por debajo de lo destinado en 2023. De acuerdo con el análisis de los especialistas Javier Curcio, María Sol Alzú y Tomás Besada, el gasto educativo nacional pasará de 8,8 billones de pesos en 2026 a 9,3 billones en 2027 —medidos a valores constantes—, calculados sobre una proyección inflacionaria anual del 20,5 por ciento. Sin embargo, el retroceso acumulado frente a los 16,7 billones ejecutados en 2023 profundiza un escenario de subfinanciamiento estructural que tuvo su piso histórico en 2025, cuando la merma alcanzó el 47,6 por ciento.


Asimetrías presupuestarias y concentración universitaria


El informe detalla que la estructura del gasto federal prioriza de forma casi exclusiva al nivel universitario, el cual absorberá el 80,1 por ciento de los recursos asignados a la Secretaría de Educación, proyectándose en un 0,53 por ciento del PBI para 2027. No obstante, los especialistas advierten que este incremento nominal no contempla la aplicación íntegra de la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo cumplimiento efectivo requeriría una ampliación cercana al 30 por ciento en términos reales.

En contraparte, los programas destinados a la educación obligatoria y superior no universitaria sufrieron un fuerte repliegue, pasando de representar el 0,32 por ciento del PBI en 2023 al 0,08 por ciento proyectado para el período actual. Este descenso se explica por la supresión de instrumentos clave como el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el Plan Conectar Igualdad, sumado a la contracción general de las partidas destinadas a infraestructura escolar y equipamiento pedagógico.


Contexto de desempeño académico y debate legislativo


La discusión presupuestaria se da en simultáneo con la difusión de los resultados de las últimas pruebas PISA, en las cuales el país experimentó retrocesos generalizados en matemática, lectura y ciencias en comparación con las mediciones previas.

Si bien el proyecto contempla la continuidad de líneas estratégicas como el Plan Nacional de Alfabetización y el Compromiso Federal por la Matemática, los analistas señalan que las iniciativas carecen de partidas específicas suficientes para revertir el deterioro sistémico. El debate legislativo en torno al proyecto fiscal comenzará en las próximas semanas en el ámbito de la Cámara de Diputados, donde diversos sectores académicos y gremiales cuestionan la consolidación de un esquema que traslada casi la totalidad de la carga financiera de la enseñanza básica a las administraciones provinciales, mientras el Estado nacional reduce su participación en la asistencia y coordinación educativa de alcance federal.