
El delantero estrella y el mediocampista del Real Madrid se movieron a la par del grupo tras superar distintas dolencias. Los defensores Upamecano y Saliba realizaron tareas de menor intensidad pero llegarán en condiciones.
La selección de Francia sumó buenas noticias en su preparación para el trascendental choque de este martes en Dallas, donde buscará el boleto a la gran final frente a España. En la última sesión de entrenamientos, Didier Deschamps contó con la participación normal de Aurelien Tchouameni y Kylian Mbappé, lo que disipó las alarmas en el bando galo. Por su parte, los zagueros centrales Dayot Upamecano y William Saliba completaron una rutina diferenciada por precaución, aunque su presencia en el encuentro no corre peligro.
De esta manera, el cuerpo técnico francés tendrá a la totalidad de los 26 convocados aptos para el compromiso. La principal novedad radica en la evolución de Tchouameni, quien arrastraba una inactividad de dos partidos y ahora plantea la disyuntiva de si regresará directamente a la alineación titular o si ocupará un lugar entre los relevos.
En el frente ofensivo, la presencia de Mbappé está plenamente garantizada. El fuerte traumatismo en el tobillo sufrido durante el cruce ante Bélgica no pasó a mayores —tal como lo había anticipado el propio futbolista— y el atacante formó parte de los trabajos tácticos junto al bloque que sumó más minutos en la última presentación.
Con el plantel completo, se prevé que la base del equipo titular que viene de superar a Marruecos se mantenga casi sin modificaciones, persistiendo únicamente algunas dudas puntuales en el carril izquierdo y en la conformación del doble pivote del mediocampo.
