La ajustada eliminación de Egipto ante la Selección Argentina en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 desató un escándalo tras las explosivas declaraciones del director técnico africano, Hossam Hassan. Luego de caer por 3-2 en la ciudad de Atlanta, en un encuentro donde su equipo llegó a estar con una ventaja de dos goles, el entrenador lanzó graves acusaciones contra el arbitraje, el VAR y los intereses comerciales de la organización.
"Hemos sufrido una injusticia", disparó Hassan en la conferencia de prensa posterior al partido. El estratega egipcio defendió el desempeño de sus dirigidos, asegurando que superaron "en todo" al vigente campeón mundial y que mostraron un mejor trato de la pelota, pero argumentó que el desenlace definitivo "se vio influenciado por factores internos, dentro del terreno de juego y antes del partido".
Duras críticas al arbitraje y al VAR
El foco principal de los reclamos del entrenador estuvo direccionado hacia el cuerpo arbitral y las decisiones de la tecnología. Con un tono tajante, Hassan sugirió que el rival influyó en las determinaciones del juez principal: "Parece ser que desde la selección argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Este ha sido el resultado".
En su descargo, el director técnico puntualizó fallos específicos que, a su criterio, perjudicaron a Egipto, tales como la omisión de un penal a favor de su equipo y la anulación de lo que hubiese significado su segundo gol del encuentro. Asimismo, sumó críticas a la programación logística del partido, cuestionando el horario del mediodía fijado en Atlanta y señalando que esa disposición fue tomada por "alguien que nunca ha jugado al fútbol".
La sospecha de los intereses comerciales
En el tramo más severo de su intervención, Hassan vinculó la derrota con razones corporativas y de difusión global, apuntando contra las máximas autoridades del fútbol internacional. "Éramos mejores, pero el fútbol no es justo; tal vez ellos [por la FIFA] quieren que el campeón del mundo y Messi sigan en la Copa del Mundo por el marketing", disparó sin filtros.
Para finalizar, el conductor del conjunto egipcio puso en valor el origen y la representatividad de su delegación, aunque lamentó la falta de ecuanimidad en el trato recibido: "Estoy orgulloso de ser árabe, del mundo árabe, pero no hemos recibido el trato que merecíamos", concluyó.
