
En un electrizante cruce de octavos de final disputado en el Dallas Stadium, la selección de España dejó en el camino a Portugal tras imponerse por 1 a 0.
Un gol agónico del ingresado Mikel Merino en el minuto 90 rompió la paridad y selló la clasificación de los dirigidos por Luis de la Fuente, decretando además la eliminación de Cristiano Ronaldo de la cita mundialista. Con este resultado, el combinado ibérico —que mantiene su valla invicta en lo que va del certamen— ya se instaló en la ronda de los ocho mejores, donde aguarda por el ganador de la llave entre Estados Unidos y Bélgica.
Una primera mitad intensa pero sin festejos
El período inicial estuvo marcado por la dinámica y las ocasiones de peligro en ambas áreas, aunque la falta de puntería y las intervenciones de los arqueros mantuvieron el marcador en blanco. España asumió el protagonismo en el arranque y generó las primeras opciones a través de Mikel Oyarzabal, quien exigió tempranamente a Diogo Costa y luego desvió un remate cruzado en un mano a mano. Portugal respondió por la misma vía con un disparo de Cristiano Ronaldo contenido por Unai Simón.
Con el correr de los minutos, el guardameta luso se transformó en figura al desactivar de forma consecutiva las aproximaciones de Lamine Yamal y Álex Baena.
Pasada la media hora de juego, Dani Olmo perdonó de cabeza tras una mala salida de Costa. Sin embargo, los dirigidos por Roberto Martínez tuvieron las chances más nítidas antes del descanso: primero, Unai Simón le ahogó el grito a Ronaldo tras una notable tijera y, posteriormente, un remate de Nuno Mendes impactó en el travesaño tras una jugada preparada desde el córner.
El quiebre sobre el final y el boleto a cuartos
En el complemento se sostuvo el ritmo de juego, aunque las variantes por lesión alteraron los planes de Portugal. A los 54 minutos, el lateral Nuno Mendes debió abandonar el campo de juego por una dolencia física tras un cruce defensivo sobre Yamal, cediendo su lugar a Nélson Semedo.
Tras la pausa de rehidratación, las aproximaciones continuaron en ambos arcos. Bruno Fernandes estuvo a punto de quebrar el cero con una volea que se estrelló en el poste del arco español. Cuando el partido parecía destinado a la prórroga, una avivada táctica le dio el triunfo a la Roja: España ejecutó con rapidez un tiro libre a cargo de Ferran Torres, quien asistió a un Mikel Merino que apareció sin marca dentro del área para definir con total libertad y poner el 1 a 0.
En los extensos minutos de adición, el conjunto portugués empujó con desesperación mediante envíos aéreos. Los cabezazos de Bernardo Silva y del juvenil João Neves pasaron a centímetros del arco custodiado por Simón, sentenciando el definitivo pasaje de España a la siguiente fase del torneo.
