La preparación de la Selección Argentina en territorio estadounidense ingresó en una fase de máxima atención de cara al inminente comienzo de la Copa del Mundo. En una inusual jornada de entrenamiento en la ciudad de Kansas que pudo ser visualizada en directo por la prensa, el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni dosificó cargas físicas debido a las altas temperaturas vespertinas y evaluó minuciosamente la evolución de los futbolistas que arrastran diversas complicaciones médicas.
El parte médico del plantel y la situación del arco
El búnker albiceleste trabaja a contrarreloj para poner a punto a varios nombres clave antes del estreno oficial frente a Argelia el próximo 16 de junio. En el sector de kinesiología y entrenamientos diferenciados se encuentra un grupo nutrido: los defensores Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, junto al volante Nicolás Paz, se movieron de forma apartada. A ellos se sumó Leandro Paredes, quien acarrea una dolencia muscular sufrida en el tramo final de su temporada con Boca Juniors, mientras que el capitán Lionel Messi también realizó ejercicios específicos fuera del grupo general y Julián Álvarez guardó reposo por una dolencia en su tobillo.
La mayor expectativa está puesta en la rodilla izquierda de Nicolás Paz, quien padece un leve problema óseo. Si bien el cuerpo técnico citó de urgencia a Emiliano Buendía como resguardo, confían en que el juvenil llegará al torneo. Por otro lado, la novedad positiva gira en torno a Emiliano Martínez. El guardameta titular evoluciona de gran manera de una fractura en un dedo de su mano derecha y, aunque se perderá los encuentros preparatorios ante Honduras e Islandia para no correr riesgos, está garantizada su presencia en el debut del Mundial utilizando una protección especial.
Las variantes que diseña Scaloni en el campo
Más allá de los cuidados médicos, el director técnico aprovechó la jornada para realizar una intensa prueba futbolística con variantes nominales y de esquema respecto a los últimos entrenamientos. En el arco se posicionó Gerónimo Rulli, resguardado por una línea defensiva donde Agustín Giay ocupó el lateral derecho ante las bajas de Molina y Montiel, acompañado en la zaga por Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez, mientras que Nicolás Tagliafico se encargó de la banda izquierda.
En la zona media de la cancha, el entrenador ratificó el tridente compuesto por Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. La principal novedad táctica de la tarde fue el retroceso de Thiago Almada hacia funciones de gestación y enlace, un movimiento propiciado por el ingreso del delantero José Manuel López en el frente de ataque. De esta manera, el atacante se acopló a Lautaro Martínez en la ofensiva titular ensayada por el estratega argentino para los compromisos previos a la gran cita ecuménica.
