La temprana salida de Boca Juniors del máximo certamen continental obligó a la dirigencia a recalcular el rumbo futbolístico de forma inmediata. Tras el cierre del ciclo de Claudio Úbeda, el presidente de la institución, Juan Román Riquelme, ya tiene en mente al apuntado para liderar la reestructuración del plantel profesional de cara a la segunda mitad del año. La prioridad de la dirigencia se enfoca en un viejo conocido de la casa: Rodolfo Arruabarrena.
Pasado con títulos y marcas indelebles
En caso de llegar a un acuerdo económico y deportivo, el "Vasco" asumiría su segunda etapa al mando del primer equipo. Su experiencia previa en el banco de suplentes de La Bombonera se dio hace exactamente una década, abarcando las temporadas entre 2014 y 2016. Durante aquella gestión, el técnico sumó dos estrellas locales a la vitrina del club al conquistar tanto el torneo de Primera División como la Copa Argentina en 2015.
No obstante, su ciclo anterior también quedó condicionado por los Superclásicos internacionales. El DT debió afrontar la caída ante River Plate en la Copa Sudamericana 2014 y la posterior e inusual descalificación en la Copa Libertadores 2015, recordada por los incidentes con gas pimienta en el túnel de la cancha de Boca durante el entretiempo del partido de vuelta.
Un largo recorrido en el exterior y ADN xeneize
Antes de convertirse en la opción predilecta para volver a la Argentina, Arruabarrena forjó una extensa trayectoria en ligas extranjeras, desempeñándose principalmente en el fútbol de Medio Oriente y África:
·Etapa en Emiratos Árabes y Qatar: Estuvo al frente de clubes como Al Wasl, Al-Rayyan y Shabab Al-Ahli.
·Paso por Egipto: Dirigió al Pyramids FC entre los años 2020 y 2021.
·Experiencia de selección: En 2022 asumió el mando de la selección nacional de Emiratos Árabes Unidos, ciclo que concluyó en abril de 2023 tras no clasificar a la Copa del Mundo.
·Último antecedente: Su labor más reciente en los bancos de suplentes tuvo lugar durante 2024, cuando dirigió al Al-Taawoun de Arabia Saudita.
La fuerte ligazón del entrenador con el cuadro azul y oro excede sus antecedentes tácticos. En su época como futbolista, el exdefensor fue una pieza clave en el esquema de Carlos Bianchi que alzó la emblemática Copa Libertadores en el año 2000. Ese profundo entendimiento del día a día del club es el principal argumento por el cual el Consejo de Fútbol busca repatriarlo para superar las últimas decepciones deportivas.
