Belgrano le ganó 3-2 a River la final del torneo Apertura 2026 y se consagró campeón del fútbol argentino, por primera vez en su historia.
Los goles no se merecen; se hacen. El Pirata generó las situaciones más claras en la primera mitad, pero pagó caro un descuido defensivo que aprovechó Colidio para poner adelante al Millo; luego Galván puso el 2-1. Morales había empatado de cabeza en un estadio colmado por 50 mil almas. Eso en el PT, pero todo cambió en el final de los 90: a los '81, el "pirata" igualó de penal que ejecutó "Uvita" Fernández que había ingresado poco antes y los 84, el mismo delantero puso el 3-2.
Belgrano y River Plate animan una final de alto voltaje en el Estadio Mario Alberto Kempes: arrancó ganando River, lo empató Belgrano, pero el millo se adelantó. En el minuto 75 entró "Uvita" y en dos minutos lo empardó y puso a Belgrano 3-2, en un estadio dividido en partes iguales: 25 mil hinchas del Pirata y otros 25 mil del Millonario le dan un color ensordecedor a la definición.
Desde el arranque del partido, el equipo de barrio Alberdi se mostró más punzante y vertical, generando chances claras para ponerse en ventaja tempranamente y someter a la defensa de Núñez. Sin embargo, cuando el dominio celeste era más evidente, la efectividad de River pateó el tablero. Y dos veces.
El error que abrió el marcador y la rápida reacción
A los 17 minutos de la primera etapa, una desatención en el fondo cordobés rompió el cero. Emiliano Rigoni perdió la marca dentro del área tras un envío letal, lo que le permitió a Galván bajar la pelota con precisión y asistir a Facundo Colidio, quien solo tuvo que empujarla al fondo de la red para decretar el 1-0 parcial a favor de los dirigidos por Martín Demichelis.
A pesar del golpe anímico que significaba ir abajo en el marcador, Belgrano no acusó el impacto y continuó buscando con sus armas.
La igualdad no tardó en llegar. Tras un certero centro al área, el delantero Jeremías Morales ganó la posición por arriba y, con un cabezazo bárbaro que dejó sin respuestas al arquero millonario, estampó el 1-1 con que ambos equipos se irían al descanso.
Con los dos equipos buscando el arco de enfrente y una paridad absoluta en el juego aéreo y en las áreas, la final en Córdoba quedaba completamente abierta. A los 18 del complemento, Colidio administró los tiempos del contragolpe y la cedió a Galván, que resolvió con un remate cruzado para el segundo del "millo"..
A los 77, hubo una mano de Rivero en el área del Millonario que fue chequeada por el VAR y derivó en penal. Con un potente remate al medio del arco, Uvita Fernández venció a Beltrán y estampó el 2-2. A los 84, el mismo ex delantero de San Lorenzo, adelantó a los cordobeses que festejaron el título.
El penal sancionado a instancias del VAR generó muchísimas polémicas y protestas de todo River. Incluso, el "Chacho" Coudet se fue expulsado.
Belgrano tiene dos historias para relatar a los nietos: una vez, lo mandó a la B; ahora se llevó el título.
