
Ramona Casas, de 74 años y oriunda de Villa del Totoral, fue seleccionada para elaborar 40 kilos de quesillo tradicional que formarán parte del menú oficial durante la visita del Sumo Pontífice al Arzobispado de Córdoba.
Una tradición gastronómica familiar del norte de la provincia de Córdoba alcanzará proyección internacional a raíz de un encargo especial con motivo de la visita del papa León XIV. Ramona Casas, productora artesanal de 74 años residente en Villa del Totoral, fue convocada para abastecer de quesillos el almuerzo institucional que compartirá la comitiva papal en la sede del Arzobispado cordobés.
El pedido abarca una producción estimada en 40 kilos de quesillo, para lo cual se requiere el procesamiento de aproximadamente 400 litros de leche fresca. La materia prima debió ser trasladada desde la localidad de La Puerta —ubicada a unos 100 kilómetros del lugar de elaboración—, lo que refleja los desafíos de logística y aprovisionamiento que enfrentan los pequeños emprendimientos rurales ante la reducción de tambos de cercanía en la región.
El proceso de elaboración del quesillo tradicional combina técnicas heredadas de generación en generación que demandan un riguroso control de la temperatura y la humedad. La técnica contempla la cocción de la leche hasta alcanzar un punto similar al de la ricota, el amasado posterior con agua caliente para moldear la elasticidad del producto, y un período de oreo sobre caña previo al empaquetado final.
La convocatoria a la productora local se concretó a partir de las gestiones de la familia Crespo, clientes habituales de la zona que facilitaron el enlace para incorporar la producción artesanal de Villa del Totoral al menú que se servirá al Pontífice. El acontecimiento suma un hito gastronómico a esta histórica localidad cordobesa, situada sobre el antiguo Camino Real, poniendo en valor la preservación del patrimonio culinario y los saberes de la economía rural del interior del país.
