
Tras la intervención del regulador financiero paraguayo sobre la entidad bancaria, la firma tecnológica Itti suspendió a su personal sin abonar los salarios de octubre ni precisar el futuro de la operación local.
La crisis desatada por la liquidación de Ueno Bank en Paraguay provocó un severo impacto en la infraestructura de servicios tecnológicos de la empresa Itti, firma responsable de la gestión de plataformas digitales de la entidad financiera y que cuenta con una plantilla superior a los 900 trabajadores en Argentina. Tras la intervención del Banco Central del país vecino (BCP), la compañía notificó a sus empleados la suspensión de tareas por un lapso de 30 días, en un contexto de falta de pago de las remuneraciones correspondientes al último mes.
La disolución de la entidad financiera paraguaya fue decretada luego de que los organismos de control detectaran que los índices de solvencia del banco retrocedieron a niveles inferiores al 50 % de los mínimos exigidos por la regulación monetaria. Las ramificaciones del hecho alcanzaron el plano político en Paraguay con la dimisión del presidente Santiago Peña, quien mantenía participación accionaria en Ueno Holding, conglomerado propietario del banco disuelto y vinculado a la estructura corporativa de Itti a través del Grupo Vázquez.
En la Argentina, la parálisis operativa afectó al personal radicado en la Ciudad de Buenos Aires y en distritos como Córdoba, Mendoza, Tucumán, Santa Fe, San Juan y Neuquén. Según testimonios del personal afectado, las comunicaciones oficiales sobre el cese temporal de actividades ingresaron por vías institucionales desde la sede central en Asunción, mientras que las oficinas locales permanecen cerradas al público.
En el plano judicial y regulatorio, la Fiscalía paraguaya solicitó medidas cautelares contra los principales ejecutivos del conglomerado financiero, incluyendo pedidos de prisión preventiva para los fundadores del grupo empresarial. Por su parte, la paralización del soporte informático dejó inhabilitados los accesos a los sistemas operativos encargados de administrar las cuentas de cerca de 2,9 millones de usuarios de la entidad extinta.
