
La iniciativa busca formalizar el vínculo entre los animales y sus tutores a través de una constancia oficial que incluye el nombre completo de la familia.
En el marco del creciente rol de los animales de compañía en la estructura del hogar, Brasil dio un paso simbólico en la relación entre las personas y sus mascotas. Los dueños de perros y gatos ya tienen la posibilidad de inscribir a sus animales de compañía utilizando el apellido del grupo familiar a través de los cartórios, las oficinas de registro público y escribanías del país vecino.
Este procedimiento administrativo otorga un certificado de identificación que formaliza la relación entre el animal y sus cuidadores, respondiendo a una tendencia global donde las mascotas son consideradas miembros plenos de la dinámica familiar.
¿Qué datos figuran en la acreditación?
El certificado emitido mediante este trámite reúne la información clave para vincular de forma transparente a la mascota con su hogar:
Denominación y apellido: Se otorga el nombre del animal junto con el apellido de sus tutores responsables.
Filiación y tutela: Incluye los datos personales y de contacto de los adultos a cargo de su custodia.
Alcance y limitaciones del trámite
Desde las autoridades aclararon que esta medida no equivale a una partida de nacimiento ni concede personería jurídica a los animales. Asimismo, la normativa no altera el marco legal vigente ni modifica los derechos o deberes jurídicos de las personas sobre las mascotas.
El documento opera como una constancia probatoria de tenencia y afecto, reafirmando el compromiso de cuidado por parte de los tutores sin otorgarles a los animales un estatus legal equivalente al de un ser humano.
