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La iniciativa impulsada por el presidente del barrio Cono de Seguridad, Ángel Díaz, busca crear el "Programa de Erradicación de Microbasurales Periféricos", una propuesta enfocada en sanear el entorno urbano, fomentar el reciclaje y generar empleo verde.

Con el objetivo de frenar la proliferación de basurales clandestinos en la periferia, ingresó al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza presentado por Ángel Díaz, presidente del barrio Cono de Seguridad. La propuesta plantea la creación de tres Unidades de Clasificación y Procesamiento Barrial (UCPB) ubicadas estratégicamente en los sectores Norte, Oeste y Sur de la ciudad para ofrecer alternativas accesibles de disposición de desechos.

Estas estaciones operativas descentralizadas estarán destinadas exclusivamente al acopio de materiales secos reciclables (plásticos, cartón, vidrio, metales), escombros de obras menores, voluminosos y restos de poda, quedando prohibido el ingreso de residuos orgánicos húmedos para garantizar la higiene del lugar.

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Un salto de calidad ambiental: Principales beneficios del proyecto

La iniciativa destaca la importancia de transformar la gestión de los residuos urbanos a través de una mirada sustentable y equitativa. Entre sus beneficios más significativos se encuentran:

Incentivos directos al vecino ("Compromiso Verde"): Quienes acerquen sus residuos previamente clasificados sumarán puntos canjeables por descuentos en tasas municipales, entrega de plantines para veredas o compost procesado.

Generación de empleo e inclusión social: Crea el Programa de Cooperativismo e Inclusión Laboral Verde, el cual dará trabajo directo a cooperativas de recicladores urbanos, personas desocupadas e integrantes de los barrios linderos. Además, lo recaudado por la venta del material reciclado se distribuirá directamente entre los trabajadores.

Optimización de la accesibilidad: Se evita que las familias tengan que desplazarse entre 4 y 7 kilómetros hasta el basurero municipal, facilitando la disposición adecuada cerca de sus hogares.

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Erradicación de focos de infección: Ataca de forma directa el arrojo de basura en terrenos baldíos, caminos y espacios públicos, reduciendo la contaminación en los márgenes de la ciudad.

Eficiencia logística y cuidado del medio ambiente: Disminuye el tráfico de vehículos hacia el basural y la huella de carbono, promoviendo una ciudad más sostenible.

Infraestructura moderna y flexible: Cada nodo contará con prensas compactadoras, chipeadoras de poda, iluminación solar LED, cierre perimetral, seguridad y horarios extendidos durante fines de semana y feriados.

Descentralización para una ciudad en crecimiento

El proyecto responde a una problemática recurrente donde muchos vecinos apelan a vertederos clandestinos por la distancia o incompatibilidad de horarios con la recolección tradicional. Con la puesta en marcha de los Nodos Norte (para zonas de expansión), Oeste (sectores altos) y Sur (accesos a la ciudad), la iniciativa busca democratizar el acceso a los servicios públicos ambientales, garantizando un entorno más limpio y saludable para la comarca.